
Hoy no se habla de otra cosa que del complejo y arriesgado rescate en Chile, todo un ejemplo que nos hace creer en los milagros, mucha levadura en medio de la masa por la salvación de los 33 hombres que habitaban en las entrañas del desierto más árido del mundo ejerciendo una de las profesiones más duras. Nosotros como seres ordinarios siempre albergamos sueños en medio de las dificultades y no todos los días se presentan ocasiones de grandes hazañas.
Me alegra mucho saber que esta ha sido una situación desesperada en la que se ha producido un sentimiento solidario, responsable y de servicio con un objetivo común, una manera de enfocar bien las cosas y de buscar sentido con todos nuestros instintos generadores de esfuerzo, ir así por la vida aporta gran satisfacción, cada uno en su puesto, con honradez y tesón.
Hoy hemos de agradecer la colaboración inestimable de otros países por ese indiscutible buen trabajo unido al más profundo fundamento de la vida.
No han dejado de asombrarme con el progreso, la técnica, los nuevos instrumentos de trabajo, de comunicaciones, en medio de esta vida de confort, de conquistas espaciales y avances médicos, es fascinante que se vayan resolviendo tantos problemas en este mundo que todos deseamos feliz y que también haya noticias buenas porque la maravilla de nuestro tiempo es llegar cada vez más lejos y aún quedan otras cumbres sobre las que alzarse en el futuro.
“TODO PASA. PASAN POMPAS Y VANIDADES. NADA QUEDARÁ, AL FIN DE CUENTAS, DE LO QUE HOY ES LA DULZURA O EL DOLOR DE TUS HORAS, SU FATIGA O SU SATISFACCIÓN. UNA SOLA COSA TE SERÁ CONTADA, Y ES TU OBRA BIEN HECHA”. EUGENIO D´ORS
En alguna ocasión he visitado minas convertidas en museos como la de Escucha (Teruel) en las que se pueden ver las maquinarias utilizadas en los años 50, en especial me sobrecoge pensar en aquellas mulas utilizadas para la carga del carbón, que entraban siendo jóvenes, se quedaban ciegas y no salían con vida de la mina, también he visitado otras que todavía siguen en activo, he visto libros de contabilidad que pesaban hasta 33 kg. y otros documentos referentes a las faltas de asistencia al trabajo y la penalización en el salario por dicho motivo. Hay minas que han dado vida a un buen número de pueblos cercanos por lo que cada habitante desempeñaba una labor, bien como administrativo, carpintero, ingeniero, químico, entibador, etc. También he sabido del hallazgo de cráneos de niños encontrados en las minas, a los niños se les daba misiones diversas debido a su pequeño cuerpo que podía acceder por cualquier orificio, cuando se producía un accidente no se les rescataba, estoy hablando de 1870 en España.
En las minas de cobre de Riotinto (Huelva) me llamaron la atención los lagos artificiales formados del lavadero del mineral cuyas aguas aunque están contaminadas poseen un color azul y verde que las hace de una insólita belleza, todo en apariencia ya que no hay en ellas vegetación ni vida animal. En cuanto a las minas a cielo abierto se encuentan en la cima de una montaña que ha sido explotada por pisos, comenzando desde arriba hacia abajo, las fallas del terreno se deben a movimientos sísmicos y a las voladuras, los accidentes aunque pueda parecer lo contrario son más peligrosos, el derrumbe arrastra de una planta a otra todo lo que encuentra a su paso, causando nuevas víctimas en cada bancal.

Por mi interés en hacer diarios de viajes siempre llevo conmigo un cuaderno para anotar datos, la última vez lo hice sobre piritas, calcopiritas y gossan, de las primeras se saca el azufre y el ácido sulfúrico, de las segundas el cobre y del último el oro y la plata.
Ninguna compañía se puede permitir el lujo de que una población se encuentre ubicada sobre un yacimiento, la solución es tajante, trasladar el pueblo a otro lugar, tajante también fue aplacar una huelga con la intervención del ejército y la muerte de mineros, en la película "El corazón de la tierra" podemos ver la explotación cruel a los trabajadores y a los menores además de la degradación del medio ambiente, como ya digo, en otros tiempos, cuando las minas de Riotinto eran propiedad extranjera; hoy el descontento se debe a la defensa del sector y eso lo sabe bien Aragón cuando se dice: "sin carbón, hay pueblos que se apagan", lo sabe Asturias, "tan negra de minerales" y lo sabe también Castilla y León.
Hoy buscaba una canción para este tema y recordé aquella de Víctor Manuel, no la de "el abuelo fue picador, allá en la mina y arrancando negro carbón, quemó su vida", esta es en recuerdo de esas tristes historias impresas en la lista negra de la minería del mundo que no debieron haber sido si las causas fueron las inadecuadas medidas de seguridad.
En la planta catorce del pozo minerode la tarde amarilla tres hombres no volvieronhay sirenas, lamentos, acompasados ayesa la boca del pozo.Dos mujeres de luto anhelando dos cuerposy una madre que rumiasu agonía en silencioes el tercero.A las diez la luna clarase refleja en las sortijas del patrónrecién llegadocon sombrero, gravedad y su aburrido gesto.El ha sido el primero, vendrán gobernadoresalcaldes, ingenieros.tratarán de calmar, la presentida viuda que se muerde el pañuelono sabrán acercarse a la madre que les miracon los ojos resecos.A las doce el patrón mirara su relojlos otros ya se fuerony en un punto y aparte esbozará un fastidiomientras piensa ¿pero donde están estos?Ha llegado otro relevo de bomberosy a la una menos diez de la nocheel primer muerto.Sentados en el suelo, los minerosse hacen cruces y recuerdan a Diosquién diría les pillara de sorpresa la tragedia repetidaa veces el más bravo se le quedamirando fijamente al patróncon dientes apretadosY el patrón con sombrero,tiene dos policías a su lado ¡no hay cuidado!Tres horas lentas pasany a la luz de las linternas asustadasel cura con los ojos arrasadosal segundo le va uniendo sobre el pecho las manosy un chaval de quince añosmientras llora impotente se abraza contra un árboly el chófer del patrón con su gorra de platose siente desplazado, es un hombre prudente, bien domado.El rocío ha calado hasta los huesoscuando sale el tercerole recibe con sonrisa gris azul la madrugaday con voces los minerosmientras se abrazan todos y uno de ellos, el mas fiero por no irse al patrón, llora en el suelo.