En el siglo XXI los fenómenos migratorios , que han caracterizado al ser humano de todos los tiempos y en todas las naciones, han cambiado mucho y han adquirido una dimensión masiva y unas connotaciones negativas de tal manera, que, para muchos migrantes, el fenómeno se convierte en una verdadera “odisea”.
Millones de seres humanos empujados por la esperanza de mejorar su calidad de vida y las de sus familias chocan en el país de acogida con una realidad muy diferente a la esperada: las condiciones de vida pueden ser muy críticas y aun peores que en el país de origen, convirtiéndoles en Ulises modernos.
Las dificultades cotidianas, las condiciones extremas de precariedad, desamparo y soledad, además de un sentimiento natural de desarraigo, constituyen un estrés psicosocial tan intenso que supera la capacidad fisiológica normal de adaptaciones del ser humano. La situación puede llegar a producir un conjunto de síntomas adversos de naturaleza tanto física como psíquica.
Médicos del Mundo Aragón trabaja desde el 2005 en temas de salud mental relacionados con el proceso migratorio dando formación e información en dichos temas dirigidas a profesionales socio-sanitarios y a colectivos de inmigrantes. El objetivo es minimizar el riesgo y fomentar la prevención ya que hay personas que se encuentran en situaciones límite, prolongadas en el tiempo y desarrollan enfermedades mentales a consecuencia de ello.
En los talleres grupales se proporciona seguimiento individualizado para las personas que tienen dificultades para acceder a los servicios normalizados.
Apoyo psicosocial, psicoeducativo, tratamiento médico para que la persona recobre la confianza y prosiga su proyecto migratorio con éxito.
LA HISTORIA DE FATOUMATA
En el Centro de Atención Socio-Sanitaria al Inmigrante (C.A.S.I.M.) se viven historias como estas: Fatoumata es de Senegal, lleva dos años en España, ha trabajado en Andalucía como temporera y allí le han diagnosticado diabetes. Acude a nuestra consulta porque le han denegado la atención en el centro de salud, no entiende por qué su tarjeta temporal no sirve en Aragón. Tenía un médico de familia, tenía controlada la diabetes y un trabajo, ahora está en Zaragoza pero sin control de la enfermedad y además no sabe qué hacer.
Documentación: no la tiene aquí. Se la pueden mandar sus familiares desde Senegal pero para eso tiene que mandarles dinero.
Empadronamiento: ¿qué es eso? Vive con unos amigos. Cree que no tendrá problemas para decirle a su amigo que certifique que efectivamente vive con ella.
Para ser la primera consulta ya vale con tanta información “cuando consigas esto vienes otra vez y te explico lo de la seguridad social y donde está tu centro de salud ¿vale?. Pasan los meses, siempre viene a su cita y seguimos con el papeleo y a pesar de trabajar mil horas al día cuida su dieta y sinceramente tiene unas cifras de azúcar mil veces mejor que mis pacientes habituales, que trae siempre anotadas en un papel arrugado y una sonrisa permanente. Uno de estos días me trae una carta por fin tiene su tarjeta sanitaria “Y ahora, ¿qué hago con esto?”. Vaya, se me había olvidado lo más sencillo.... “sólo tienes que llamar al número que hay detrás y pedir cita con tu médico”.
Fatoumata sonríe. Como siempre.
LA HISTORIA DE CHEIK
Tras permanecer un tiempo en las Islas es traído a Zaragoza y acogido en un centro. Se apunta a talleres de albañilería y a clases de español. Todo parece ir bien, pero Cheik nota que desde que llegó a España está más cansado y tiene unas extrañas heridas en la piel, “será el clima o incluso el cambio de dieta”, piensa. Al no tener pasaporte no puede empadronarse, así que los educadores del centro lo traen a Médicos del Mundo para que le echemos un vistazo. A pesar del tratamiento, la cosa no parece mejorar y finalmente decide ir al servicio de urgencias de un hospital.
Cheik aún no era capaz de decir una sola frase en castellano cuando le diagnosticaron un cáncer avanzado de hígado por una hepatitis que contrajo en la infancia. Si hubiera nacido en España le hubieran vacunado nada más nacer. Ahora era demasiado tarde. Gracias a los intérpretes se entera de que le quedan pocos días de vida. Está asustado. A pesar de haber llegado hace sólo tres meses, quiere volver con su familia que no tiene dinero para pagar el viaje de regreso. Se morirá aquí.
Cheik consiguió volver a su casa, la comunidad de inmigrantes de su país se organizó, aportando un poco cada familia para reunir el dinero necesario...Cheik murió tranquilo con su familia.

Una tarde la Directora del Colegio en el cual colaboro como voluntaria, me propuso hacer un programa de higiene bucodental, quería que diera una charla para los padres y en ello me embarqué. Sabíamos de antemano que aunque no acudieran la totalidad al menos si lo hacían la mitad, podríamos sentirnos satisfechas. Algunos no asistieron por motivos laborales. Se trata de cuarenta familias de distintas zonas de la ciudad y los niños son menores de cuatro años.
En un principio pensé en la utilidad de un muñeco con la boca abierta, la idea me sirvió para que todos los niños uno a uno fueran cepillando los dientes al muñeco y se les permitió que lo hicieran solitos para adquirir mayor responsabilidad, no fue tan difícil, lo intentamos todo, cepillos con figuritas, puzzles, canciones que les enseñan dónde tenemos los dientes, caricaturas, etc., pareciéndome un santo remedio que las pastas tengan buen sabor, lo que hace que la pidan sin que haya que perseguirlos, fue un éxito el muñeco de hermosos dientes y cuando alguno no quería lavarse, yo lo coloreaba en negro para que vieran lo que le ocurre al que no quiere cepillarse, después utilicé los gestos y la expresión facial llevándome la mano a la cara para que supieran lo triste que está el que tiene dolor de muelas, por eso me pareció muy importante usar premios para reconocer el esfuerzo
