Repite: El mundo está en paz y yo también

Repite: El mundo está en paz y yo también

miércoles, 22 de agosto de 2012

VOLUNTARIADO EN CUBA (SEGUNDA PARTE)

 Aquí me tienen con mis niñas.  En el momento de descanso me pidieron con gran alboroto que les cantara la canción que dice: "yo soy rebelde porque siempre sin razón, me negaron todo aquello que pedí...".  Al instante intenté complacer la petición. ¡Qué bien lo pasamos!.  El tiempo con ellas me supo a poco.  
Es entonces cuando sus risas y las mías me devuelven a la infancia, a la inocencia, a la feliz y alegre compañía de la que sin duda es la mejor edad.


Coger las uvas tuvo su peligro, allí hay unas hormigas a las que llaman cuarentinas, precisamente porque comienza a picarte todo el cuerpo y dura la quemazón unos cuarenta minutos, de ahí su nombre.


A lo largo de los días hemos sido testigos del profundo y duro trabajo realizado allí, todo un modelo y ejemplo, mucho se ha hecho pero queda otro tanto por hacer y yo quiero estar entre ellos para ver cómo se recoge el fruto de esa siembra.

Ha habido que levantar un muro, piedra a piedra.

Después del viaje durante 12 horas en bus cruzando el país hasta la parte oriental de la isla, las Hermanas Olga, Pilar y Nieves nos recibieron y se desvivieron por acomodarnos con toda su atención, ya ese mismo día nos anuncian las dificultades de las familias que iremos a visitar al día siguiente, para más gravedad, ahora con los escasos medios económicos deben comprar el agua embotellada para evitar problemas intestinales.


En esta foto estamos quitando las malas hierbas


Foto:  el sentido del trabajo


Nuestro primer contacto estuvo marcado por la calidez y predisposición de todos al enseñarnos a formar parte de su labor.

Un joven autodidacta se dedicó a pintar este maravilloso mural por el que recibió muchas felicitaciones. Había que tenerlo listo para el día de Santa Ana (26 de Julio).  Vean como asoman las manos del artista en la parte superior.


 Los niños ayudaron a regar las plantas que se estaban secando.


Hay que aprovechar todos los espacios disponibles para sensibilizar a quienes no están convencidos y motivar la profundización de su compromiso en quienes ya están realizando acciones. Hay que hacer algo y eso consiste en que cada persona, desde su función, contribuya a prestar servicio, sin él no se puede mejorar la situación, que es de lo que se trata, siempre hay que ponerse una meta más alta.

Vean las siguientes fotos:  los pozos.  El alma del esfuerzo humano.


 Es una suerte que la tierra nos pueda dar su agua subterránea.


Debo dar las gracias a todos los que me recibieron en su casa con inmensos detalles propios de gente bondadosa, reconozco que nuestra permanencia ha sido breve pero nos invita a repetir, hemos conocido las condiciones de vida en poblados como “El 71”, “Certeneja” y “Harlem”,  alejados del centro de la ciudad de Holguín y con la que poco tienen que ver,  las viviendas cuentan con  muchas carencias.


Orgullosos están de este pequeño huerto.



Esta es nuestra Misión.  Una sencilla casita, con bancos de madera.  En otro de los poblados hay sillas para los niños, comedor y un ropero, también dispone de frigorífico y una cocina.  La que vemos en la foto no tiene mucho más pero se trata de un sueño hecho realidad, un pequeño confort.



 Podemos imaginar que al principio no había dónde cobijarse pero pudo más el tesón y partiendo de cero, una pequeña parcela  y posterior techumbre fue suficiente para iniciar la andadura, después vinieron los pozos que abastecen de agua, los columpios y esta pequeña aula. Me insistían en que tomara fotos del avance de las obras, intenté hacerlas por todos los lados que se puedan imaginar.
Está abierta a todos, es un lugar de reunión y quien lo desee la puede disfrutar, daba gusto sentarse con el álbum e ir repasando las muchas actividades que han ido dando vida a esta Comunidad tan sencilla.


 Y ahora quiero que vean comida y bebida típica:


En casa preparábamos jugo de guayábana


Boniato


plátano asado


Mamoncillos.  Son agridulces y ricos en hierro.


La cañandonga es una vara larga y en su interior hay una sustancia oscura de sabor dulce que me recordó al cacao.

La fruta de la pasión es un fruto de origen amazónico.  Aquella tarde pudimos recoger gran cantidad de maracuyás.  Estaba delicioso.

El tamal.  Maíz envuelto en hojas de mazorca.  Es de origen indígena.

En la Misión hay personas de gran valía, su intervención tiene muchos rostros y sin ellos faltaría el motor.  En este contexto viven su vida cotidiana entregados a un importante asunto local con todos los elementos y relaciones que hay que tener en cuenta, entre ellos, la aspiración de prosperidad, la generosidad, la amistad.  Sus palabras están cargadas de sentido y de un contenido que no necesita ser contrastado con las prácticas, ellos siempre encuentran la respuesta y saben muy bien lo que quieren hacer.

Fotos:  el resultado del amor

 Estos son mis amigos Milagros y Leonides, padres de tres preciosos niños.  Una pareja encantadora que desde el primer momento me dieron su cariño y su confianza.  En la foto de más abajo está Olguita, una mujer por la que siento gran afecto, está llena de vitalidad y gran sentido del humor.  Se encargó de explicarme el trabajo que se viene desarrollando allí. Sería muy largo colocar las fotos de todos, faltan Tania, Dunia, Josvany, Karel, Vilma,....

El único marco extraordinario de convivencia realmente válido es el de potenciar las relaciones sensibles y abiertas a los demás.  Se necesitan comunidades concretas y locales, con principios no abstractos, con actividades que favorezcan la honestidad, la sinceridad, eso es crucial a la hora de favorecer una vida social en crecimiento y con independencia de sus miembros.


 Un chiringuito en la playa de La Herradura.  La bandera de Cuba junto a la de España.

En Holguín las Hermanas han ido ampliando su campo de acción centrándose y dando prioridad a los niños.  Se imparten clases de costura,  baile, deporte, catequesis, música y canto y virtudes y valores.  La mejor manera de evitar errores es la unión y la deliberación en común, evitando la enfermedad del miope existencial.


Recuerdo la tarde en que mientras los del coro ensayaban, otros recortábamos las invitaciones para el día de la fiesta.

Pared de la Escuela Primaria "Amistad con los Pueblos" en Holguín. Un mundo mejor ES POSIBLE.


Posteriormente fuimos casa por casa visitando a las personas.

En una puerta se leía lo siguiente:  "No te sobrevendrá  mal, ni plaga tocará tu morada". Salmo 91:10



Desde este punto de partida se puede profundizar y llegar a captar la urgencia de combatir el mal en el mundo, combatiéndolo en sí mismo y arrancándolo de raíz, extirpando el egoísmo y cuanto hace que, por culpa nuestra, haya una desproporción injusta entre todos los que formamos la fraternidad universal.



Hay una actitud que es el mayor mal: el endurecimiento.  Se tapan los oídos, se manchan los ojos, se adormece el sentimiento, se fomenta la mentira, se endurece el corazón....


Y, por fin, me llamó también tu muerte 
desde la seca luz de Vallegrande.
Yo, Che, sigo creyendo 
en la violencia del Amor...

(Los temas compartidos, dolorosos. 
las múltiples miradas moribundas. 
La inerte compasión exasperante. 
las sabias soluciones a distancia... 
¡América. Los pobres. El tercer mundo ése, 
cuando no hay más que un mundo, 
de Dios y de los hombres!) 





Vamos solos, después; vamos cansados; 
sin otra embarcación , leguas y leguas. ..

Dios mío! ¡nuestro! ¡vuestro! 
¡Tan verdadero y vivo; tan lejano y tan próximo! 
¡Padre nuestro que "estabas" en los cielos! 

En Quien soy, a Quien llamo, 
a Quien vamos, 
en Quien espero a gritos. 
¡A Quien, viviendo simplemente, amo! 


...Y el río tierra abajo, tarde adentro.
Y el barco río arriba...  

(Pedro Casaldáliga)






No hay agua y cuando llega el tanque todos se apresuran a cogerla en los recipientes para llevarla a su casa.   Observen que puede leerse:  Servicio Acueducto.  Agua gratis.



 Viajamos  para celebrar una convivencia de fin de semana.  Arriba puede verse el carro en el que fuimos como sardinas en cubo, bien apretados y muy felices.  Después vino el mareo, vomitaba un niño y cual contagio, le seguían los demás,  mientras otros contaban chistes y el resto dormían, en total, treinta personas, nuestro perro, el equipaje de cada uno, material y juegos y los alimentos de tres días, por un momento creímos con horror que los huevos habían sido colocados debajo.   Algunos tuvieron que ir de pie, dando prioridad a mujeres y niños.

 Esta es Elena.  Una gran persona y mujer de muchas cualidades.

He podido ver como son muchos los que prestan sus servicios desinteresados y dedican parte de su tiempo con gran satisfacción, al principio pensé si me verían como a una persona que va en  posición dominante, sin embargo se dieron pronto cuenta de que mi sentir es al contrario, pues siempre que nos encontramos frente a personas en situación de enfermedad o pobreza no hay preguntas que pretendan imponer una respuesta imperialista.  La urgencia obliga a buscar soluciones y después hay que sentarse a pensar para finalmente hacer.

 Abajo podemos ver mi habitación, en ella se hizo imprescindible el ventilador y la mosquitera.  Me prestaron una almohada, sólo había seis pero entonces supe que una persona con problemas de cervicales la necesitaba más que yo, así que le dije: colócala bien en el cuello, mañana te sentirás mejor, yo puedo dormir perfectamente con una toalla doblada y como digo, dormí maravillosamente.




El pequeño quería asustarme.  Teníamos cangrejos por todas partes, en el jardín, en las habitaciones y hasta trepaban  por la tapia de la casa.  Lástima que no sean comestibles por su toxicidad.  Los niños los guardaban en recipientes hasta el día siguiente.  Con el canto de los gallos se oía al amanecer una voz potente en nuestra puerta, era el panadero ambulante que gritaba: "¡pan y mantequilla!", "¡pan y mantequilla!".  Pan comíamos, mantequilla no.


Este era el rey de la casa y se convirtió en mi inseparable amigo.  Yo le enseñaba a nadar y él me respondía: "Seré un socorrista- salvavidas"

Tuvimos dinámicas muy entretenidas y pudimos bañarnos en el mar, desde el más chiquito hasta el de más edad disfrutamos todos de un fin de semana que nos hizo sentir que en la diversidad de edades, color de piel o circunstancia personal, todos éramos iguales y formábamos una gran familia, por eso buscamos todos juntos la mejor manera de sentir esa unión.


Foto:  La entraña de la fiesta, la presencia del juego.  Fueron las campeonas.
                                                                                                             
Cuba es una linda flor y por ello deseamos que siga adelante, queremos verla florecer y mientras lucha contra el marabú, una planta invasora, nos regala a la vista las delicadas flores rojas del flamboyán.

En la presa de Guirabo
Continuará.... no hay dos sin tres.  Si no has visto la primera parte, sigue leyendo la entrada anterior.

martes, 7 de agosto de 2012

VOLUNTARIADO EN CUBA ( PRIMERA PARTE)


Este fue el primer mensaje que pude leer en la puerta de la que sería mi habitación. "Bienvenida Loli a tu casa", más abajo está el dibujo del mapa de Cuba.

Un año más, mi destino de voluntariado es un país de habla hispana, el mayor de las Antillas.  Elegí Cuba sin afán turístico movida por establecer un puente de  hermanamiento, así como una visión de otras realidades, ahora puedo decir que he puesto caras y voces a las situaciones que desde hace tanto tiempo venía conociendo sobre el papel.  Creo que tan importante es apoyar los proyectos como conocer y reconocer las personas que lo integran…  su día a día, sus problemas y como no sus sueños son la base de todo futuro.

EN LA HABANA Y CON ANCIANOS

 Allí, en el municipio de Marianao se encuentra el Hogar San Rafael, atendido por los Hermanos de S. Juan de Dios y las Hermanas de Santa Ana: Rosa, Luz y Jenny, con quienes hemos compartido nuestra estancia, como siempre nos abrieron las puertas con toda sencillez y alegría y pudimos ver que hay casi un centenar de internos separados por sexos, ellos atienden a los varones y ellas a las mujeres. Nosotros nos ofrecimos en dar de comer a los ancianos, poquita cosa y pequeña la ayuda, pensaba yo. 


Llegamos  pasada la medianoche. Por la diferencia horaria nos esperaban al día siguiente.  No habían venido a recogernos.  Nos anuncian que el aeropuerto está sin luz e inundado, camino de puntillas pero noto el agua en mis pies, las goteras y la tormenta hicieron inútil intentar correr, más de uno resbalaba y caía al suelo.

Esta vez nos ha atrapado la isla que configura mar, buen clima y paisaje, una tierra bien llamada santa,  su gente le echa buen humor y sonrisa a cualquier contratiempo  y recibe el fruto del que sabe trabajar la paciencia.

Estamos en el Hogar-Clínica, ubicado en la Avenida 51 en el barrio de Santa Felicia.  Este Centro se construyó con donaciones del pueblo cubano en 1949 y es residencia de ancianos desde 1978. Un Hogar hermanado con el "Instituto San José" de Carabanchel Alto (Madrid).




Pertenece como ya he dicho a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.  Dispone de una capilla para uso de los internos pero siempre abierta a los fieles del barrio circundante. 
Allí se desarrollan actividades que favorecen la socialización del anciano, hay jóvenes, colaboradores con la misión de la institución y personal contratado. Coincidimos con dos sanitarias españolas, también voluntarias.

Este es el coro

Una mañana fui con los ancianos al zoológico nacional.  Desde la guagua pude hacer estas fotos del safari.  En el trayecto fui charlando con una anciana, Lidia, que desde entonces me saludaría efusivamente cada mañana.

En la capilla y a los pies de la patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre, a la que llaman cachita, nunca faltaba la flor nacional, la mariposa, esta flor es de color blanco y desprende un agradable olor, es la misma que en Argentina  llaman caña de ámbar.


Aquí me tienen hablando con Humberto, un anciano de 91 años, baila la rumba como nadie, se levanta a las 5 de la mañana y hace gimnasia hasta las 7. Siempre lleva en el bolsillo de su pantalón una botella de café. Tienen que creerme si les digo que lanza un pañuelo al suelo y mientras baila lo recoge con la boca y de un salto se coloca de pie. No deja de repetir:  "Es que mi maestro fue nada menos que el percusionista cubano Chano Pozo".  Y yo le decía: " No haga eso Humberto, no ve que puede darle un crujido".....

"Mi voz no te engaña,
soy de tu misma montaña,
pero habito en sotavento."


"No es tan fácil  empinarse por encima de los miedos
No es tan fácil caminar sobre la tundra y la penumbra...
Luego el mar
ni tan fácil liberarse con la propia claridad.
Día de marzo y cae la tarde
con las dudas en oficio
Y me pregunto ¿con qué vara es que se mide el sacrificio?

Aquella mañana nada más verme utilizaron la expresión "mami, ¡qué chévere!". Con la poquita agua que caía y además salada, el pelo se me quedó como un estropajo, estaba de todo menos linda. Una anciana me pide que me haga una foto con ella, accedo sabiendo que aunque la mona se vista de seda, mona se queda, mientras no pierdo de vista a Beba que de tanto insistir en escaparse hay que sujetar su cintura a la mecedora, cuando me doy media vuelta, ya la veo merodeando la puerta de salida. Todas me hablan de las telenovelas, no se pierden un capítulo.  Esther, que en su día fue bibliotecaria del Politécnico de Química, me recita un poema, Ondina, que fue cantante del cabaret más famoso de La Habana, el Tropicana, me canta una canción, dice que lo que más siente es no poder tocar las castañuelas y las otras quieren que juegue una partida al dominó, al poco de sentarme me di cuenta de que me miraban las fichas descaradamente, las muy tramposas y decían que era para ayudarme a ganar.  Sí, sí.....  a perder diría yo.

Una mañana la lavandera me invitó a visitarla: "venga usted a ver cómo es mi trabajo" y con orgullo me mostró la recién estrenada lavadora industrial.

Visita obligada fue al psiquiátrico  “San Juan de Dios”  uno de los ocho que hay en La Habana, en él  ayudan otras tres Hermanas de Santa Ana, hay 155 enfermos mentales, alguno de ellos se atrevió a cantarnos con muy buena voz “no llores por mi Argentina….”. 

"...Donde tengas una llaga,
ama a quien te ponga el dedo.
Que saber lo que no sabes
ya es un gran conocimiento"

Y aunque todo es relativo,
tú sabes bien lo que digo.
Voy de turismo al infierno,
pero tú sabes que vuelvo." 




Así es la demencia senil.  Si me descuidaba metía las manos en el plato.  No le oí la voz pero conocía su estado de ánimo jubiloso porque tenía una característica manera de aplaudir.

"Mira bien,
puedes ver
esta sed de estrellas en mi corazón.
Y escuchar
un grito que intenta ser conversación.
Puedo dar elementos,
yo sintiendo fuego dentro."

Este día participé en la clase de tai chi, el profesor venía con el radio casette un día a la semana. Muchos de ellos no podían hacer los ejercicios de pie,  pasan demasiado tiempo sentados y necesitan movimientos lentos y suaves. Salvo excepciones, ponían mucho interés.

"Cómo me libero de esta carga 
amarga.
Cómo no hago de la vida
despedidas"


Aquí me tienen haciendo un cartel convocando una reunión.
Comida con los empleados del Hogar.  Estoy en la segunda mesa.

                                 
Dejarlos ha sido duro, aún resuenan sus frases: “la voy a extrañar”, “vaya usted feliz de haber encontrado amigos”, “todo le irá bien”, “es usted bonita y buena” pero el peor momento fue cuando Ondina rompió a llorar con desconsuelo, cuando la abracé, la emoción acumulada no me dejó reprimir mi propio llanto, atrás quedaban las anécdotas de juventud que ellos repetían una y otra vez y los boleros más famosos del mundo, bastaba empezar la primera estrofa y ellos continuaban con la letra de canciones universalmente conocidas como: "dos gardenias", "angelitos negros", "el manisero" "camarera de mi amor", "envidia" o "bésame mucho".  Qué suerte haber podido aprender tanto de ellos, haber tenido mil apreciaciones compartidas con todos los que hablé y hacerles recordar lo que parecía dormido.

"No digo más.
No digo más...
Mi gente.  Nos vemos allá"

Estas fotos son de la terraza de la casa, en ella cenábamos cada noche al ritmo tranquilo de este pueblo.  Aquel día se me hizo tarde, hacía rato que el sol se había ocultado tras las palmeras.

"Tierra,
que siempre se acuesta
debajo del árbol,
despertaré,
como una sombra que sabe
de quién y de nadie."


En color rosa han podido leer la letra de alguna canción del grupo “Buena Fe”, un dúo cubano formado por Israel Rojas (abogado  y compositor de los temas) y Yoel Martínez (guitarrista vinculado familiarmente a la música de la trova). 

"Si nunca le conté sobre la soledad,
tan sólo el apetito de un mejor vivir.
Me lameré la herida.
Ni un llorar
ni un "no te vayas"
ni un gemir.
Busca tu viento,
yo nunca hablaré de mi lamento.
¿Cuánto?
¿Cuánto?
Cuánto olvido cabe en el adiós...."

EN LA HABANA  Y CON NIÑOS
 Vean en estas fotos el ingenio infantil fabricando con viejas maderas sus propios juguetes, los patinetes.  Posaron para mi cuando bajaban la calle a gran velocidad y vieron mi curiosidad.



Con la Hermana Jenny fuimos a comprar las mochilas y los zapatos de los niños del barrio, cuando no se conoce el número sirve el dibujo del pie como plantilla.  El material escolar tiene que estar listo antes de que comience el curso en Septiembre.



Pogolotti es un barrio obrero con fama de marginal, memorable por sus peleas y por la tradición santera y espiritista, el deterioro físico y social de la zona es evidente, aunque no se debe asociar cada lugar a una sola postal inamovible.
"Llevo la marca en mi hombro izquierdo
de la vacuna que me recibió.
Ni me preguntaron, pero la pusieron
porque era un derecho y una obligación.
Y aprendí colores y mapas y letras;
la vida al cuadrado, cosenos, matrices.
No hubo examen sobre buenas tardes,
pero sí tangentes y directrices;
y la constante en la circunferencia,
par de teoremas, también decimales.
Eurípides, Pitágoras, Arquímedes
bailaron changüí con mis marginales"
"Tuve amigos de todas las razas y credos,
incluyendo a dos testigos de Jehová.
Canté el himno de primero hasta tercero,
siempre con algún error gramatical.
Y rodamos todos por la geometría,
cuando fui imberbe supe de Nerón,
de la antigua Roma y de mucha sangre,
sobre todo después de Cristóbal Colón.
Y así fuimos todos creciendo de a poco
en este chispazo de tierra en el mar.
Vimos tiempos buenos, vimos tiempos malos.
¿Será nuestro karma ir regular?"


Tuvimos la suerte de coincidir con la fiesta de fin de curso de los niños del barrio de Pogolotti y quisimos celebrarlo con decoración de globos y guirnaldas de papel, se encargaron tartas, refrescos y helados, hubo juegos, música y canciones, los niños vinieron con sus mejores galas y se mostraron cariñosos en todo momento.





En la torta o cake podemos leer: "Feliz fin de curso".





La solidaridad activa sigue teniendo sentido también en este mundo complejo y difícil, siempre encuentro puntos significativos que abren una puerta a la esperanza.  Para mi, todo viaje a la Misión  invita a descubrir, te abre los ojos a nuevas formas de concebir el mundo, te vivifica y nunca te deja indiferente.  

Continuará.....

domingo, 1 de julio de 2012

UN LIBRO: UNA MAESTRA EN KATMANDÚ



Este invierno se proyectó en las salas de cine españolas la película Katmandú, un espejo en el cielo,  la cual no pude ver pero sí vengo a comentar el libro en el que está basada.

Un libro con peripecias reales, corrupción política, miseria y desigualdad.  En esta historia femenina, de la cual me he quedado con cosas importantes, hay exotismo, espiritualidad y un viaje interior, el de una mujer luchadora en un país de altas montañas, es Nepal país tan fascinante como pobre. 


Dejando al margen la historia personal y sentimental que ella describe con total realismo, la esencia de lo que después ha sido la película según la directora de cine Iciar Bollaín es que además de que uno puede hallarse a sí mismo en la lejanía, la gente sin educación es más manejable.
Espero que os gusten mis fotos, no encontré otras de un tema educativo, nunca mejor dicho, son las que tenía más a mano.


Póster con hábitos de higiene

Con respecto a la reflexión religiosa puede leerse en una página lo siguiente:  "...... Si la religión no puede servir a los hombres para estar más cerca de sus semejantes, a ser más conscientes de esta gran alma universal que somos todos ¿para qué sirve la práctica?. Si en nombre de la religión ponemos barreras en lugar de destruirlas ¿para qué sirve ser religioso?...desde el momento en que empezamos a atribuirnos nombres, etiquetas y nos declaramos pertenecientes a algo en exclusiva, estamos ejerciendo la doctrina del yo pertenezco y tú no, sin tener en cuenta que Dios no tiene semejante división.
El verdadero encuentro y la verdadera unión es tener sentimientos de afecto, el corazón no sabe de religiones ni de partidos.  Los cristianos no deben olvidar lo que predicaba Jesucristo: la práctica del humanitarismo, el amor incondicional, la humildad, la compasión hacia el prójimo y el acercamiento entre seres humanos.
Las religiones deben investigar cómo hacer más felices a los que tenemos a nuestro lado, cómo tener la capacidad de hacernos la vida más agradable los unos a los otros en lugar de distanciarnos."


Los niños en fila para lavarse las manos antes de comer, por eso dije que eran las fotos que tenía más a mano

Con respecto al voluntariado podemos leer algo muy interesante: "La ayuda pasa no sólo por apadrinar un niño y mandarlo a la escuela sino que tiene una extensión más amplia, llega de la mano de las donaciones de gente de países ricos que mandan cantidades exageradas de ropa, de comida o de otros productos sin pararse a pensar si los necesitan o no, generalmente son cosas que sobran, vestidos que se han quedado viejos, pequeños o pasados de moda, medicinas caducadas, libros de texto de años anteriores, juguetes rotos, lo que aquí solemos llamar “estorbos”, aquello que decidimos tirar cuando hacemos limpieza de los armarios, no hay espacio en casa para almacenarlo y si alguna institución de las benéficas viene a casa a recogerlo creemos que estamos haciendo caridad, un gran acto hacia los pobres, la intención es buena pero la palabra cooperación se queda en nada y el vínculo es negativo entre el que da y el que recibe. Hay que analizar lo que el otro necesita, es él quien debe verbalizar cómo quiere ser ayudado. La mejor ayuda es formarlo para que un día pueda prescindir de nosotros.  No le mandes vestidos, mejor es que estudie, trabaje y cuando gane un sueldo, se compre la ropa que le haga falta.  Los pobres se pasan la vida esperando la ayuda y los otros se sienten generosos y los héroes de la película.  Lo que Freire llama en la pedagogía del oprimido “falsa caridad”, el nivel de dignidad viene dado por el tipo de educación que recibimos, la información que nos rodea, los medios a nuestro alcance, la diversidad de opciones, las oportunidades y opiniones, a las que nos han sometido, el apoyo político, administrativo y social de nuestro país, etc. vemos que todo esto no lo hemos elegido sino que nos viene dado desde el nacimiento.  La principal discriminación es la del que se cree superior cuando está ayudando".



"Por mucho que uno se prepare desde aquí, siempre hay un abismo a la hora de sintonizar con las costumbres y con la gente, lo cual es un obstáculo continuo.
Por muy preparado que uno crea estar para ir al Tercer Mundo, en ocasiones  hay gente con mucha voluntad pero poca preparación.  La experiencia enseña que tener voluntad para hacer algo no significa tener los conocimientos o capacidades necesarias para llevarlo a cabo.  Primero es el choque cultural que supone aterrizar en un país lejano, hay que adaptarse al contexto del país para poder entender algo de la mentalidad y pautas de conducta, ese proceso necesita tiempo y es un recorrido personal, que varía según el sujeto, la experiencia demuestra que los voluntarios comienzan a comprender la esencia de su trabajo cuando sobrepasan unos meses. Para un europeo no acostumbrado a una realidad social tan distinta a la suya, le es difícil dejar de lado una actitud paternalista y disimular una posición de cierta superioridad.  Algunos no entienden que un cooperante debe tener la suficiente humildad como para responder a las necesidades reales y las demandas del país receptor de la ayuda, olvidando sus propios esquemas sobre lo que debería ser desde la perspectiva. A menudo no coinciden las expectativas y necesidades reales de los destinatarios con lo que nosotros creemos que necesitan. 
Por eso muchas instituciones buscan que los voluntarios tengan el perfil necesario en experiencia, conocimiento del idioma, capacidad de adaptación.
En este libro divide en dos grupos a los voluntarios, los que son capaces de darse cuenta de sus deficiencias y los que no perciben ese desequilibrio, estos últimos, no sólo no son una ayuda, sino que representan una carga adicional.  Como no identifican la raíz de su problema proyectan malestar hacia el exterior y adoptan una actitud hipercrítica, cargada de negatividad contra el proyecto y quienes lo dirigen.  La única tarea útil y saludable es ponerse generosamente a disposición de la dirección.  El único concilio que ha venido a realizar el hombre a esta tierra es el reencuentro con el propio ser, ser coherente con uno mismo es lo único que importa.   La vida no se equivoca somos nosotros los que cometemos errores al elegir y de ellos se deriva la frustración.
La vida es una continua renuncia del terreno de uno para ir cediendo el paso al sentir y al ser de los otros. Cuanto más se quiere imponer el propio ego, más solo está uno." 

Estas son las reflexiones de Vicki Sherpa, una maestra catalana en Nepal que luchó duro cuando quiso abrir una escuela para los niños pobres del país y no es otra que Victoria Subirana, la autora y protagonista de este libro que  he terminado de leer hace muy poco, ella nos muestra el sentido de la trascendencia, de que lo que haces sirva para algo.

 “ALLÁ DONDE VAS TÚ, DECIDES QUIÉN ERES”