Catedral de San Miguel y Santa Gúdula
Hace unos días vi el vídeo titulado “Decimos Europa”, el cual ha servido para presentar nuestra candidatura de Zaragoza como capital europea de la cultura para el año 2016. Ahora nos toca competir con varias ciudades españolas que nos colocan muy alto el listón cuando ya otras fueron anteriormente las afortunadas y con representación muy digna. El día 28 de junio sabremos si hemos tenido el privilegio de ser elegidos considerando absolutamente justificada la elección de cualquier ciudad candidata.
Este título lo creó en el año 1985 Melina Mercouri, actriz y ministra griega de cultura con el objetivo de fomentar las relaciones entre las ciudades de Europa y trabajar juntos en la construcción de una identidad común pero Zaragoza quiere extender esa capitalidad cultural europea a Latinoamérica, ampliando la colaboración entre las ciudades europeas y latinoamericanas.
Hoy vengo con fotografías de Europa y de Zaragoza, de mi archivo. Espero que gusten a todos. A diferencia del vídeo no hay en ellas, pensamiento hacia el pasado ni reflexión sobre el presente, tan sólo, mirada hacia el futuro, por eso elijo a continuación ese edificio que se yergue majestuoso hacia el infinito, con sus pináculos de aguja, es la universidad católica de Lovaina.

El vídeo comienza con imágenes de la Segunda Guerra Mundial ya que en nuestra vieja Europa y como beligerantes armados participaron veintisiete naciones, fue también "la fábrica del mundo", hay alusión al frenesí de los nacionalismos, a la revolución industrial, vemos la obra de Delacroix en “la libertad guiando al pueblo en las barricadas” como pintura histórica, Hamlet y su ser o no ser; Marx y su colectivización de la riqueza, La conquista del Nuevo Mundo, Picasso, con sus 91 años de vida y sus 2000 obras pictóricas, la Revolución francesa, el cuadro de Munch “el grito”, Beethoven con sus dramáticas sinfonías, Darwin, en uno de los temas más debatidos de la época, la cruz roja en ayuda humanitaria y las estrellas amarillas sobre fondo azul de la bandera de la Comunidad Europea.
Con toda esta composición me he puesto a estudiar las imágenes, cómo las percibimos, qué observamos, qué hay de camuflaje y de enseñanza, son cuatro minutos de discurso, de ideología, de realidad inventada, cómo se han manejado la luz y el color en este mosaico de elementos porque la tonalidad en la fotografía se puede asociar a sentimientos.
Hago un extracto del vídeo que vio el Jurado, en él se oye una voz bien timbrada, la cual ha sido calificada por unos como emocionante y por otros como una letanía, cuestión de gustos:
“Cuando contamos los muertos, cuando pesamos la sangre derramada, cuando nos dimos cuenta de que habíamos llegado demasiado lejos, cuando sobre los campos y ciudades arrasadas nos preguntamos desolados, qué fuerza, qué locura, qué ceguera nos hizo destruirnos durante tanto tiempo, cuando espantados abrimos los ojos dijimos, somos Europa, somos los mismos que dijimos que ningún hombre es más que otro, que ningún hombre es más que una mujer, que nunca nada vale más que la vida....Volvemos a decir Europa, cuando Europa languidece. Aquí está Zaragoza, la pequeña ciudad del viento que con una sola voz te dice: tal vez no brillemos tanto, tal vez no tenemos todo, sólo deseos desesperados de ser mejores.... “
Para mejorar no deberemos ridiculizar los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros llamándolos obsoletos, no contaminaremos los medios de comunicación bajo el nombre de la "libertad de expresión", a la codicia de los bienes ajenos no le diremos es "tener ambición", al abuso de poder no lo llamaremos "política", a la negligencia al disciplinar a los hijos no se le llamará "desarrollo de la autoestima", a atentar contra otro no será cuestión de "justicia", matar a los niños no nacidos no es "libre elección" y a la explotación del pobre no la llamaremos "suerte". Bonita oración que a mí no me parece mensaje intolerante. ¿Serán esos los deseos desesperados de ser mejores que dice el mensaje del vídeo?.
Si somos los que escribimos los versos que nos hacen humanos, los acordes que nos hacen eternos y las ideas que compartimos que nos hacen iguales, ser mejores supone, romper el círculo de conflictos, que el sistema de prestaciones no se colapse; tratar mejor a los animales, reducir la violencia, aumentar el altruismo, no ser los mayores deudores de Europa, mejorar los resultados escolares comparados con el resto de países de la Comunidad, disminuir el elevado número de suicidios, bajar esos circuitos mentales responsables de la tristeza y el rencor, mejorar la escucha de unos a otros ya que no escuchamos lo suficiente y hablamos en exceso.
Seguimos con fotografías de Europa
Foto: Bomberos de hoy con el uniforme de principios de siglo XX

Foto: jóvenes estudiantes que asistían aquella tarde de verano a un concierto de rock. La foto fue tomada por mi amiga portuguesa Cilia Costa, de Setúbal, excelente profesora, políglota y buena fotógrafa.
En nuestra patria chica se nos hace inevitable hablar del cierzo huracanado, de nuestra cabeza dura y de los campos sólo regados cuando llueve. Zaragoza es esa pequeña parte de España que somos nosotros mismos. Imprescindible es hablar de una de nuestras mejores plumas, Ramón J. Sender, cuyas cenizas fueron esparcidas en el Pacífico cual simientes, en las aguas de la nada y por deseo propio. Recuerdo que yo observaba la seriedad con que hablaba su hermana Carmen, profesora de instituto en Zaragoza. Pero también hay que hablar de otro de mis personajes predilectos, el humanista Miguel Servet, que da nombre al mayor hospital de la ciudad; innovador del pensamiento y de la ciencia, un intelectual nada común, perseguido durante toda su vida, fue quemado vivo en Ginebra hasta morir en una pira de madera humedecida a propósito para acentuar el brutal padecimiento de su agonía. Merece la pena visitar su casa natal en Villanueva de Sigena, les aseguro que es muy recomendable.
A continuación fotografías de Zaragoza, en sus obras más recientes.
Personajes de ayer y de hoy que han dado y dan gloria a nuestra ciudad como Ramón y Cajal tratando de desentrañar los misterios de la inteligencia humana que esclarezca algún día el secreto de la vida mental. Hace unos años conocí a uno de sus descendientes, cuando lo tenia frente a mí me parecía estar ante el vivo retrato del Premio Nobel, retrato como el que preside a gran tamaño la sala de espera del Centro de Salud de mi barrio.
En Fuendetodos muy cerca de Zaragoza nació Goya, monstruo genial de la pintura y padre del arte moderno, dicen que seco en lo personal y rudo en el espíritu pero también ingenioso y con humor, por ningún otro hemos sentido tanto los aragoneses o por Baltasar Gracián, genio de nuestro Siglo de Oro, cuando lo lees piensas: “a buen entendedor, con pocas palabras basta” por eso decía: “escribo breve, por tu mucho entender”. Cuantas veces he tenido clase en la “Sala Gracián” de la Universidad en la que estudio, sala llamada así porque en ella hay un retrato suyo procedente del antiguo colegio de los jesuitas y en el patio interior una escultura en bronce a tamaño real que nos lo presenta como hombre delgado y de baja estatura.

Hasta aquí vemos que los aragoneses nos llevamos disgustos por ser como somos. Nuestros paisanos desde los más encumbrados hasta los más humildes, afamados o desconocidos, todos han contribuido a la forja de la idiosincrasia de la que fue nación durante siglos, una tierra árida, de habitantes pobres y poco poblada.
Durante todo el siglo XIX había una definición extraordinaria: “Aragón es en España, la cuna de la Libertad”, no cabe duda de que la libertad fue ajustada a un Derecho laboriosamente compuesto y construido por la comunidad. Aseguran que somos un pueblo con pocos prejuicios ante quien viene a vivir su andadura con nosotros, sólo se pide la condición del trabajo.
En mi opinión en ese vídeo se podría haber introducido una imagen de un mineral llamado aragonito del que tenemos yacimientos importantes; de una torre mudéjar zaragozana, por ejemplo, la de San Miguel de los Navarros, donde se casaron mis padres, sin olvidar algunos edificios modernistas, los que a diario puedo ver desde mi ventana de trabajo; creo que faltan niños jugando en ese vídeo y también ancianos expresando en una frase su mejor recuerdo, faltan hombres y mujeres vestidos con el traje de ir al tajo, (escultores, cocineros, enfermeras, maestros, etc.), jóvenes con distintas discapacidades levantando la voz: "Aquí está Zaragoza", personas de otras razas y enamorados besándose y ya que se trata de mostrar al mundo la quintaesencia de nuestro ser, incluiremos buena música de fondo y sonrisas, porque las imágenes de Europa o Zaragoza pueden ser como parábolas de vida y no necesariamente grises, donde impacte la crudeza, imágenes que transmitan la defensa de la persona humana, el sacrificio, el amor y el trabajo.