Repite: El mundo está en paz y yo también.

jueves, 1 de julio de 2010

LA PATRIA A VECES, EMPIEZA EN UN PUENTE


Foto: Puente colgante. Capacidad para 15 personas. Prohibido mecerse. Esta foto la hice en Costa Rica.


Los puentes son mi debilidad así que con algunas de mis fotos y con la frase del dramaturgo cubano Ulises Rodríguez que da título a esta entrada quiero hablar de los puentes como nexo de unión para el diálogo entre dos, su simbolismo se encuentra en las dos orillas y los dos estados diferentes.



Ellos nos sustentan, elevan y transitan con su belleza y su historia, desafiando al peligro. Sin ellos se necesita un barco o un bote y esperar. Un puente es un reto a la naturaleza y a la inventiva humana, ellos generan cercanía y comunicación uniendo nuestros lados más humanos. Desde la antigüedad los puentes han sido utilizados por la humanidad para salvar obstáculos.
Sobre los pasos, el puente se desdobla sin agotar el camino, se difumina la distancia entre lo tradicional y lo moderno, entre necesidades y expectativas de la que depende, no la supervivencia de una cultura, sino la calidad de vida.

Muchos son los grupos de personas que improvisan sus viviendas con cartones a modo de chabola bajo los arcos de los puentes debido a las escasas oportunidades económicas y las vueltas que da la vida, los puentes son definidos como una construcción que se hace sobre ríos, fosos u otros lugares para poder acceder de un lado a otro, ya el hombre prehistórico utilizó el árbol para conectar las dos orillas o losas de piedra para arroyos pequeños, después vinieron de troncos o tablones y más tarde se usaron vigas transversales. Los hay de piedra, de hierro, de madera, colgantes y hasta de raíces, cuerdas gruesas o sujetos con cables o cadenas, algunos están tan pobremente construidos que raramente soportan cargas pesadas, esa insuficiencia hizo que se desarrollaran mejores puentes.



En la India los puentes elaborados por las tribus locales a partir de raíces pueden llegar a soportar el peso de unas 50 personas, son puentes naturales y se les llama vivos porque son zonas húmedas y las raíces siguen creciendo cada vez más haciéndolos muy seguros.
Los puentes cambian las vidas de las comunidades, gracias a ellos se pueden vender mejor las cosechas; las mujeres y los niños llegan antes al consultorio médico o al colegio porque vadear un río es jugarse la vida dependiendo del caudal y la fuerza de las aguas.



Foto: Puente próximo al Barrio de La Guaria, en Barranca-Puntarenas (Costa Rica).


Me enamoré de este puente nada más verlo, el hierro le da aspecto de fuerza, está oxidado, crecen las hierbas, el piso tiene huecos y una parte es de madera. Pocos caminan por él, quien lo hace no mira nunca hacia abajo, aquel día yo iba en bus y le pedí al chofer si podía reducir la marcha, me gustó tanto que a la primera ocasión llegué a pie para verlo de cerca y asomarme al impresionante río Barranca a cuyas orillas selváticas hay una vegetación que intimida.


Saramago en su novela La Caverna nos dice: "... las palabras no son nada más que piedras dispuestas atravesando el río, están ahí para alcanzar la otra margen..."


Foto: Puente medieval en Canfranc llamado "puente de abajo" o de los "peregrinos".

En África, en épocas de lluvias hay ríos que crecen metros de altura, se llenan de cocodrilos por lo que durante semanas o meses las comunidades quedan aisladas, a veces el rodeo que hay que dar hasta el puente más próximo puede ser de bastantes kilómetros.
Hoy más que nunca se hace necesario tender puentes para aprovechar la riqueza de ambos mundos
Foto: Puente en Rotterdam

“[…] Y el puente –comenta en medio de la novela el narrador- continuaba irguiéndose, como siempre, con su eterna juventud, la juventud de una concepción perfecta y de las grandes y estimables obras del hombre, que ignoran lo que sea envejecer y cambiar y que no comparten –al menos, ésa es la impresión que dan- el destino de las cosas efímeras de este bajo mundo”.


Foto: Puente de la Amistad de Taiwán en Costa Rica.



FRAGMENTOS DE UNA CANCIÓN DE PEDRO GUERRA


Debajo del puente, en el río
hay un mundo de gente,
abajo, en el río, en el puente.
Y arriba del puente
las cosas pendientes,
la gente que pasa,
que mira y no siente.
Y arriba del puente
están los de arriba,
están los de abajo,
que es menos que arriba,
y luego está el puente,
que es menos que abajo.
Yo pienso en mi casa,
mi amor, mi trabajo.
Y arriba del puente
las ocho con frío,
lo tuyo es lo tuyo,
lo mío es lo mío,
cualquiera te vende
un billete hasta el río.

10 comentarios:

  1. ¡BELLA ENTRADA! CONOZCO EL PUENTECICO...
    LOLI DEL ALMA MÍA, ME CONSTA QUE TÚ NO MATASTE A PRIM. LO DEL DOCTOR LALANNE Y LA COCINERA MARIE-FRANÇOISE NO ESTÁ TAN CLARO. POR CIERTO, ¿ALGUNA VEZ DICES PALABROTAS?...SIGO INVESTIGANDO ¡BON JOUR!

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  2. Amigo Manuel no sé si los lectores van a pensar que hablamos de criminología o de novela negra, hoy me has hecho reír; en cualquier caso a diferencia de tu loro en mi vocabulario no hay palabras malsonantes, me inculcaron los eufemismos, aunque suenan cursis se debe a la educación recibida. Me sorprende que se les permita decir palabrotas a los niños y algunos padres ni se inmuten.
    Opino que estamos maltratando el idioma, inventando palabras para crear un ficcionario.
    Una respuesta diplomática podría ser: Yo sólo digo "cáspita" y "córcholis" cuando me quemo con la plancha o con el horno. Un abrazo y un bellísimo domingo.

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  3. Los puentes unen y separan, depende de la intención y el empuje de cada cual.
    Buenas fotografías.
    Un beso, amiga

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  4. Llevas razón Emibel, he tomado el camino positivo pensando en las oportunidades sin advertir que los puentes son objetivo prioritario en los conflictos y que a veces actúan como las murallas, separan y no unen sobre todo cuando al otro lado están las etnias, las minorías, los marginados, los inexistentes, los que desaparecen por sí solos porque son olvidados.... Pero tu intención y la mía ya la sabemos, siempre es y será buena.
    un abrazo y mi cariño.

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  5. Querida Loli, magnífica colección de puentes. Aprovecho para decirte que te ha sido concedido el Premio Dardos.
    Si lo deseas, pasa por mi blog a recogerlo.
    Un abrazo. Maria Rosa

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  6. Querida Mª Rosa, estoy muy agradecida por la concesión de este inesperado premio que tan feliz me ha hecho. Perdona mi ingnorancia pero no sabía muy bien en qué consiste y he tenido que informarme de lo que debo hacer.
    Intentaré ser merecedora de esta distinción, compartiendo con todas las personas que he tenido la suerte de conocer a través del blog y con aquellas que me visitan en silencio, mi manera de ver las cosas y sentirlas, siempre con la esperanza de que reine la armonía en una tierra que es de todos.
    Con mi afecto, un fuerte abrazo.

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  7. Tus fotos muy buenas, los puentes, yo los cruzo en coche... tengo pánico a las alturas, como para cruzar el primero que pusistes... jajajajaj.

    Un abrazo amiga.

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  8. Emilio, lo que daría por cruzar el primer puente, hace unos días me escribieron para contarme que ha entrado en erupción el volcán Turrialba. El río Sixaola también deja incomunicadas a varias comunidades, se suele desbordar en tiempo de lluvias, Las tormentas impresionan por la cantidad de rayos que pueden caer en una tarde.
    Y hablando de puentes he buscado entre mis fotos el puente romano de Mérida pero no lo encuentro.
    Hay personas con gelirofobia, miedo a cruzar puentes, parecida a la fobia a los túneles o a los ascensores.
    un abrazo Emilio.

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  9. Loli magnífica colección de puentes.
    Gracias por tu visita y comentario buen fin de semana Saludos

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  10. Gracias José Ramón, por aquí un calor espantoso y el fin de semana se presenta parecido.
    Espero que el domingo hagamos un buen partido que nos haga campeones y tú nos deleites con una de tus exquisitas tartas para conmemorarlo.
    Un abrazo.

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