Aquí les dejo un retrato de ella cuando contaba 17 primaveras. En un repaso retrospectivo puedo hablar de su alegría, cantaba a todas horas, de la fuerza de su carácter, de su inagotable vitalidad, cualidad de casi todas las madres, ha sido también ama de casa completa, bordadora de acabados primorosos y excelente cocinera, resolutiva en las contrariedades y paciente para hacer las cosas bien hechas. Su fina piel se arrugó hace tiempo y las canas aparecieron muy precipitadamente, eso sí, todavía permanece la misma sonrisa hermosa y un singular brillo acuoso en sus ojos.
Son muchos los cantantes y poetas que hablan a la madre por eso vengo con un poema de Serrat:
No es que no vuelva porque me he olvidado
de tu olor a tomillo y a cocina,
De lejos, dicen que se ve más claro,
que no es igual quien anda y quien camina.
Y supe que el amor tiene ojos verdes,
que cuatro palos tiene la baraja,
que nunca vuelve aquello que se pierde
y la marea sube y luego baja.
Supe que lo sencillo no es lo necio,
que no hay que confundir valor y precio
y un manjar puede ser cualquier bocado.
Es que perdí el camino de regreso, mamá....
no es que no vuelva porque te he olvidado
si el horizonte es luz y el rumbo un beso.
Magnífico escritor de letras Serrat, buen amante de la palabra, un hombre por encima del bien y del mal al que no le quedan honoris causa ni premios por recoger
Dicen que hay que elegir las rosas blancas cuando la persona está enferma y deseas demostrarle que estás pendiente de ella, pues aquí están esas rosas blancas para mi madre, algo delicada de salud pero tirando con la fuerza de siempre. ¿Quien dijo que no pueden regalarse cualquier rosa a cualquier persona?; simbolismos aparte regalarlas siempre será adecuado y mucho mejor que sea en vida, porque las rosas, exquisitas y majestuosas, saben de amor y de respeto, tienen el encanto de evocar sentimientos profundos, a la vez que transmiten su perfume y su belleza, el significado de una flor frágil, delicada y espinosa expresa visualmente cosas difíciles de explicar con la palabra. Lo dice la canción: "no te importe el color que ella tenga, porque al fin, tu eres madre una flor".
Yo estaba allí cuando llamaron a la puerta a primera hora de la mañana y al abrir la tarjeta le decía: " El verdadero cariño no se marchita y por favor, no llores", si la conoceré y así fue que se emocionó nada más verlas y lleva todo el día, que ahora las huele, luego las mira, las toca y las cambia de sitio, ahora en el balcón y después sobre la mesa.
Para celebrarlo soy yo quien se encarga del postre, será con esta estrella mudéjar. Les cuento su procedencia: La coincidencia de culturas y religiones en un determinado momento en Aragón dio como resultado un arte único, reflejo estético de una forma de entender la convivencia. Pensando en ello se creó este pastel que contiene en su receta la armonía de saberes y sabores que convergieron en Aragón convirtiéndolo en un crisol de razas y culturas. Sus ingredientes son un ejemplo: aceite de oliva, miel, canela, alberges y almendras.
Que pasen todos un feliz día.

