A mis seguidores los busco con horas para vivir, no para matar las horas.

ERES LO QUE ESCRIBES

viernes, 3 de octubre de 2014

LA COCINA LUSITANA

Dicen que en Zaragoza contamos con un rincón donde consolarnos cuando sufrimos de morriña o saudade, ese sentimiento de melancólica añoranza, cuando el tópico lisboeta se hace soledad y tristeza,  como si fuera al mismo tiempo, una languidez sostenida por el clima, que conduce a la pena en el ánimo y la desgana.  Sin embargo, es fácil ver sobre el terreno que los portugueses son luchadores, tímidos, muy viajeros, respetuosos en el trato, intimistas, soñadores, en definitiva, tienen una encantadora manera de ser.

Hacía tiempo que deseaba hacer un post sobre las gastronomías del mundo y esta vez le ha tocado a un país cercano, ese extremo de Europa donde viven nuestros vecinos, que son como de la familia, una tierra a la que llevo tiempo queriendo volver, y por varios motivos, primero por los buenos recuerdos y segundo, para comprobar por qué los marinos de todos los tiempos nos han garantizado que su capital es "la más feliz del mundo" y yo no dudo que lo sea si hablamos de cocina mediterránea y de su gente vitalista.
Vino verde Muralhas de Monçao, un  vino afrutado similar al Albariño.


En la cultura lusa son famosos los chocolates de Perdigao, rellenos de aguardiente y vino de Oporto, cuyas cajas suelen estar decoradas con ilustraciones de los monumentos más representativos y conocidos del país, es una presentación que gusta mucho a los turistas a la hora de llevarse un recuerdo.

Estas fotos las hice hace bastantes años.  A la derecha, la Torre de Belem en Lisboa y a la izquierda, la fachada de la Universidad de Coimbra.

Ya en los fogones la cantidad es copiosa, a rebosar, contundente y en lo sentimental es comida de hogar con la que nuestro estómago queda moito obrigado, es decir, muy agradecido.
Habría que hablar de otras glorias marineras como las cataplanas y la caldeirada, o de la sopa verde, con patatas y tiras de col, el pollo piri-piri, cocinado a las brasas y con salsa picante, la picadiña de solomillo al vino de Madeira, la feixoada, las tortitas de bacalao, también llamadas pataniscas, los callos, que ellos llaman tripas, la francesinha, con embutido, carne y queso gratinado y el chupito de licor de cereza, el aguardiente de madroño y el brandymel.  La cocina portuguesa utiliza como la nuestra, el aceite de oliva y abundante condimento con ajo.


Debemos hacer un apunte sobre la cataplana, ya que es una receta que recibe ese nombre de un recipiente portugués donde se cocina, es ovalada y se cierra con bisagras, aunque yo no diría que es la abuela de la olla a presión que todos conocemos, en el restaurante pregunté si la que había como decoración era una cataplana, me respondieron que sí, lleva dos asas, dos mitades esféricas pero no dispone de válvula que la haga llamarse espress, antiguamente eran de cobre y ahora se fabrican de acero inoxidable.
Cataplana

Bacalao desmigado a braz


Son típicos los Don Rodrigos con yema de huevo y almendras picadas o los Morgados, una bola de azúcar rellena de pasta de almendras.  Como podemos ver, se trata de repostería de indudable origen árabe.

Dulce de leche.  En Portugal y en Brasil: Dolce do leite
El manjar real con cabello de ángel, almendra, yema y canela



Empanadilla de langostino, empanadilla de cochinillo, crujiente de ternera al curry picante y buñuelo de bacalao

Ensalada de garbanzos con bacalao y cilantro
Bacalao con nata gratinado al horno

Taverna, sí, no es un error ortográfico, en portugués taberna se escribe con uve.
Paté casero de atún y pasas, una cata obligatoria. 

La pesca del atún tuvo una trascendencia fundamental en la economía.  Hoy este pez azul no se faena en la costa, sino en alta mar y con alta tecnología.

Langostinos salteados al estilo de Portimao. 

El pescado es una parte importante de la historia de Portugal y su idiosincrasia alimentaria, así como el olor a pescado fresco en cualquiera de sus poblaciones costeras.

Estas sardinas las hice yo.  Es mi homenaje a esa tierra.
Las sardinas, tan sencillas como deliciosas, ya sea en fiestas, en la playa o en barbacoas, a la parrilla, en escabeche, en paté, rebozadas, con tomate o a la sal.  El litoral está impregnado de su aroma bajo el lema  "Todo lo bueno viene del mar".
Licor de Oporto.

En el Algarve la exportación de vinos alcanzó su apogeo durante los siglos XIV y XV.  Hay un vino para un aperitivo característico que se llama Algar Seco y en los muelles de Oporto, cientos de toneles de vino esperan su embarque definitivo en cargueros.


Además del afamado vino verde Gazela, que es D.O., está el vino Mateus, nacido en 1942, se obtiene de las distintas variedades de uva roja de Portugal.  La pareja de muñequitos representan a dos habitantes de las Islas Madeira con sus trajes típicos, son regalo de una amiga. 
Al parecer lo tomaba Jimmy Hendrix y lo toma la reina Isabel II.  Por algo será.
En una comida no puede faltar la música de fondo de una de las cantantes más populares, Mariza dos Reis, nacida en Mozambique y criada en Lisboa, perteneciente a las nuevas generaciones de fadistas.
Una de mis favoritas es:  "Pequeñas verdades"



.....Misteriosa era a tu boca
misterioso o meu lamento
mas nao se o nosso amor de primavera
foi mentira ou uma paixao verdadeira

Misteriosa era tu boca
Misterioso mi lamento
aún no sé si nuestro amor de primavera
fue verdad o sólo el sueño de cualquiera....

Cuando la soledad regrese,

ciega de amor me iré a la muerte,
las verdades sólo existen
en rincones de la mente.

Esas pequeñas verdades

que guiaron mi camino.
Verdades blancas como la mañana
que abre la ventana de nuestro destino,
como tu mirada cuando tú me miras,
como tu recuerdo cuando ya te has ido.

Es verdad, que la sombra del aire me quema.

Ay, es verdad, que sin ti, yo me muero de pena.



De la cocina conventual tenemos el pastel de nata, cuya receta es original de Belem.




Típico azulejo.  Foto tomada en la "Taverna Lusitana" de Zaragoza.  Paseo de Sagasta.

Santa Isabel, Infanta de Aragón, fue reina de Portugal, hija de reyes, esposa de rey, madre de reyes.  Nació en Zaragoza, probablemente en el Palacio de la Aljafería, fue dada en matrimonio a los diez años de edad.  Isabel puso paz entre su hermano, Jaime II de Aragón y su yerno, Fernando IV de Castilla.  Preocupada por los menesterosos, creó el Hospital de Inocentes, en Santarem y el cenobio femenino de Santa Clara, en Coimbra.  Ocupándose de quienes nada tenían.  Cuenta la leyenda que  escondía panes para los pobres bajo el halda y se convirtieron en rosas cuando Isabel iba a ser castigada, pues lo tenía prohibido.  Su marido la privó de libertad y rentas en el castillo de Alenquer.  Para reconciliar al esposo y al hijo, se expuso, personalmente a lomos de una mula entre dos ejércitos dispuestos al combate.  Zaragoza la venera de modo particular.  

Como broche me he propuesto preparar una cataplana de marisco, la que por sus ingredientes guarda semejanza con la caldereta, lleva tomate, ajo, cebolla, sal, aceite, vino blanco, cigalas, mejillones, calamar, almejas, etc, faltaba añadir caldo, las patatitas cocidas y el cilantro.




Finalizo con un pudim Molotov, vean los tres pasos imprescindibles, se trata de un merengue o souflé al horno con natillas y caramelo.  Es un postre muy típico en Portugal, los ingredientes básicos y el resultado, tan esponjoso que se deshace en la boca.
Bom Apetite!

lunes, 8 de septiembre de 2014

LAS ROMERÍAS

Solfean los ciegos
sus cuentos labriegos,
y tras la oración
de Santa Lucía,
va la picardía
en el guitarrón.

Vuelvo en esta ocasión con algunas de mis fotografías del verano, todas llevan la letra de la canción de Víctor Manuel, titulada "La romería".  Las estrofas en color naranja son fragmentos de un poema de Valle Inclán.

Aquí os dejo algunas imágenes realizadas en varias localidades zaragozanas el 15 de Agosto, festividad de carácter religioso, una de las más importantes en toda España, se celebra la Asunción de la Virgen y es un día que suele coincidir con las vacaciones de la mayoría o con un puente generoso, son fechas en que los pueblos se llenan de gente.  Durante ese mes se celebran romerías, procesiones, ofrendas florales, se adornan las calles, se danza, se canta, se come al aire libre y se veneran los santos patronos de muchas localidades. En perfecta armonía hay grupos de todas las edades, y niños jugando en la plaza.  Son escenas cotidianas que nos transportan a una España rural que adaptándose a los cambios, nunca desaparecerá.


¡Por dorados cerros,
dorados becerros,
pastoril tropel!
¡Número y cantares
de los griegos lares
promueve un rabel!
Una amapola solitaria mecida por el viento
En mis paseos, la naturaleza me invitaba a la observación de animales, riachuelos, flores, plantas y frutos.


Le llamamos bizcota, pero este arbusto también recibe en Aragón el nombre de majuelo.  Es parecido al espino y su fruto, también es muy similar por su forma y color rojo a los escaramujos.

El día transcurre entre música popular, verbenas y buen humor uniéndose a la historia, la tierra y la devoción.

Rumor de madreñas,
risas halagüeñas,
tropel pastoril!
¡Las sayas villanas
con verdes y granas
son rosas de abril!

Hay una madre cautelosa que acecha, mientras se oye el maullido de tan bellas criaturas, estamos ante un sencillo escenario, sus ojillos me miran con curiosidad.  Mis exclamaciones ante esta estampa tan natural como tierna, rompe el silencio de un paseo, es un instante que merece una pausa, tan pronto me aproximo al tejado, siento una emoción que prescinde de palabras.



El pan bendito


Enlazan sus trinos
sobre los caminos
mirlo y ruiseñor,
y con canto y vuelo
el cristal del cielo
palpita de amor.

La receta del pan bendito es la de un bizcocho con harina, aceite, huevo, azúcar y cáscara de limón rallada.  Después de la misa se reparte el pan bendito entre los romeros, se ofrece a todo aquel que lo desee en primorosas cestitas de mimbre, adornadas con lazos y encajes.

Remotas campanas,
gaitas aldeanas, saludan al sol.
¡Qué majo el gaitero
sopla en el puntero
y templa en el fol!

Más tarde llegará la hora de comer.  Colocaremos  la parrilla sobre unos sarmientos.  Hasta los vegetarianos dirían que esta carne a la brasa sabe a gloria.
Hay risas, gritos, alegría y conversación entre familias y vecinos.  Algo tan antiguo se convierte en tradición renovada y actual.  Los ancianos hablan de otros tiempos, es el recuerdo arañado por la memoria de los viejos en este día de saludos, encuentros y relaciones, donde no falta el bullicio hasta altas horas de la noche y las ganas de divertirse.



Por albos oteros
cantan los cabreros
envueltos en luz,
y en los hondos prados
juvencos dorados
alzan el testuz.

Los visitantes se reúnen para subir a la Virgen hasta la ermita, cargan con las andas y allí es devuelta después de haberla bajado hasta la iglesia.  En el camino le acompaña el estandarte del pueblo.

¡Risas moceriles
de los atropiles
que van a segar!
¡Eras amarillas!
¡Voces de las trillas!
¡Todo es a cantar!

Hay unanimidad, tanto los residentes fijos como los que llegan con asiduidad, todos desean repetir al año que viene.  Se percibe un interés común por mantener estas joyas antiguas de tanta riqueza artística, para protegerlas y mostrarlas con verdadera ilusión por parte de los lugareños.

Gracias por seguir ahí.

lunes, 28 de julio de 2014

CRÓNICA DE UNA VISITA ESPERADA

 

 


 
 
Con estas fotos acompaño mi agradecimiento  a la escritora Leticia Garriga, a quien muchos de vosotros conocéis  y a su esposo Mauricio, por su simpatía y generosidad. Siempre me alegra compartir mi tiempo libre con personas que vienen a mi tierra y desean visitarme, por eso espero que tengan un buen viaje y ya de vuelta al hogar, conserven un excelente recuerdo de aquellos momentos que para ellos hayan sido especialmente felices. 
 
 
 
 
Han dejado México, uno de los países más grandes del mundo y en el cual residen,  para venir a este pequeño y diminuto rincón, cuando el calor del verano aprieta en Zaragoza y la actividad es menor, y en esta comparación de dimensiones, se nos escapa una sonrisa al ver pasar una limusina cual Las Vegas.


Y entre jarra y jarra de sangría......


Paseamos por las calles y su historia, sin acumular datos ni abrumadoras explicaciones para turistas, como dice Leticia: "lo que no sepamos, nos lo inventamos", porque lo que nos gusta es la sobrecarga sensorial, ya sea al pasear por una arteria comercial, al ver los naranjos amargos y las hojas del olivo o al acercarnos a un monumento en taxi, bus, tranvía  o caminando, cuando es el corazón el que se fija en los detalles y no la vista, sobrecarga en la imagen de ese pobre que extiende su mano para pedir limosna, o en las cosas movidas de su sitio cuando hay obras, así es esta ciudad que aspira a pasar página a los malos tiempos bajo carteles de "se alquila" o "se traspasa".


San Jorge y el dragón
Divisas de los Reyes  Católicos, Isabel y Fernando, las flechas y el yugo respectivamente.
Puerta del Carmen, abierta a cañonazos y defendida por el pueblo aragonés.


Un edificio de la céntrica calle Alfonso
 
Visitamos la Basílica del Pilar, los frescos de Goya en el "Regina Martyrum", el retablo renacentista de alabastro de Damiant Forment, el altorrelieve de la Asunción y la imagen de la Virgen, que ese día lucía en verde uno de sus trescientos mantos.  Siempre deberemos admitir nuestra ignorancia al descubrir un nuevo detalle, a pesar de creernos que lo sabíamos.  A priori incluso para los escépticos resulta interesante atravesar la puerta de este templo mariano y ver el fervor de los zaragozanos a cualquier hora del día.
Escalera noble del Palacio de los Reyes Católicos en la Aljafería.  Ventanales de medio punto con decoración de hojas y tallos
 

Pensé que no todo gusta a todos y me fue sencillo hacer propuestas a las que ambos se acomodaron fácilmente.  Anfitrión y huésped  siempre se pueden adaptar, porque todos contamos con una fuerza interior que nos mueve cuando de verdad queremos y más cuando se trata de desconectar y de aprovechar cada oportunidad que se tiene al viajar, que no deja de ser una tregua que te da la lucha contra el tiempo.
 
Este azulejo debe su nombre a la que fuera una importante familia de la ciudad.
Si en su pasado lo más típico eran los bocadillos de calamares, hoy "El Tubo" es uno de los enclaves nocturnos más concurridos de la ciudad.  El mejor escaparate para probar las delicias de cada local lo tenemos los sábados.
Vamos de tapeo.




 Visitamos el Acuario, ya que  Mauricio es biólogo marino y tenía interés por ver las especies que viven en ese 1.500.000 litros de agua dulce.


 
 





Pero los peces hacían piruetas y desaparecían ante nuestra cámara.  Hay galápagos leprosos, dragones de agua, peces cirujano, pirañas, anacondas y peces cuchillo, nombres todos ellos, que no suenan nada bien.  Y de un lado para otro, reflexionamos sobre lo fácil que resulta dejarse atrapar por los colores y formas de los peces en el agua.


Hoy hablamos del arte, de la vejez, de la familia, hacemos fotos a diminutas flores, tarareamos alguna canción, escuchamos el canto de los pájaros y enmudecemos con el silencio de la tarde.
 


Las imágenes demuestran la palpable satisfacción, acrecentada con el buen humor que supimos añadir como aderezo.
Subimos a la terraza chill out, bar de copas con terraza exterior llena de hamacas y sillones con cojines blancos.  Un sitio bonito para descansar.
Acabábamos de ver las prácticas de esquí acuático en el lago artificial.

 


No digo que la vida sea perfecta, nosotros tampoco lo somos, errores y defectos son mutuos, pero sí que en ella  nada es casualidad.  Debemos tratar de  buscarle permanentemente un sentido,  y reconocer que nos ha concedido morar en lugares agradables y pacíficos y acercarnos más a gente estupenda.

A la hora de comer. 




Cada vez que te sientas a la mesa, delante de un plato y en compañía, sabemos que hemos aprendido algo nuevo tras conocer a otras personas en una charla íntima, es el pensamiento que se hace palabra al ser uno mismo.




Cordero lechal
Detalle de las vidrieras


A la hora de pedir la cuenta, lean lo que dicen estos azulejos
 
Pagarán la comida, los que pierdan la partida.
 
Creo que esta otra opción es mucho mejor:
 
Con una buena siesta se acaba mejor la fiesta.

 

Después de un intenso fin de semana, es natural que el cansancio se adueñe de todos.  Así llegamos a sentirnos el día de la despedida después de haber exprimido la mañana.  No conviene excederse, ya saben el refrán:  "Lo poco agrada y lo mucho enfada".  Hay que sugerir una retirada a cámara lenta.
 
Nadie puede decir que la vida de esta escritora sea sedentaria, tiene un subidón de moral, lo que se llama tirón, no frenado por la salud o la edad.  La he visto subirse a los aparatos de gimnasia del parque haciendo frente al calor y sonriendo cuando un suave viento nos despeinaba.
 
Finalizamos con orujo y rosquillas y brindamos, por el sol, la música, la risa, la belleza, el colibrí, y sobre todo por la inspiración tan necesaria para seguir escribiendo con el único éxito y recompensa que el de expresar sentimientos y hacer amigos, tal vez la buena suerte haya que ir a por ella  y buscarla pero es inequívoco que la mayor riqueza está en el alma de la gente.

Con esta entrada os deseo a todos unas felices vacaciones.