Repite: El mundo está en paz y yo también.

viernes, 10 de mayo de 2019

EL PALACIO DE LARRINAGA



Pocas fotografías puedo aportar a esta entrada, ya que está prohibido el uso de cámaras en el interior del edificio, algunas estancias no se visitan y otras no aparecen aquí reflejadas.  A visitar este lugar se va para conocer la historia de una familia y la de un edificio precioso, que por la categoría del cliente y el coste de materiales no tiene nada de sencillo y es que las posibilidades fueron inmensas, incluso cuando las cuatro torres no quedaban a gusto del propietario.


Aunque se diga que la historia de este palacio edificado por amor no tuvo un final feliz, opino que sí lo tuvo en cuanto a que la pareja vivió con abundancia y prosperidad durante los cuarenta años de matrimonio, tuvieron sus hijos y tan sólo quedó incumplido el sueño de poderse retirar un día en Zaragoza, cuando no se está en activo y se merece un descanso, pero cosas de la vida que nadie tiene previstas cuando se habla de futuro, y así fue al fallecer la esposa del naviero Miguel Larrinaga, quien con su gracia daba nombre a "Villa Asunción".  Muy atenta estuve a las explicaciones del guía el cual fue relatando que poseían otro Palacio de Larrinaga en Mundaka, lugar que bien conozco y es que en verano, no era Zaragoza con sus 40º, de temperatura el lugar más adecuado para veranear, incluso aunque todo el terreno que rodeaba a la finca era zona de huertas en las afueras de la ciudad y por consiguiente un vergel.


Al llegar a la mansión sorprende la espectacular puerta de acceso en cuya forja figura el número 35, tiene azulejos que si no recuerdo mal son cordobeses, las escalinatas  de un material autóctono, la piedra negra de Calatorao, de la cual en esta tierra estamos orgullosos, hay manos entrelazadas en piedra, simbolizando la ayuda económica que recibió el padre de Miguel de sus socios, en el centro vemos la alegoría del progreso y la industria sosteniendo en la mano una rama de laurel, junto a un navío requisado en la Guerra de Cuba, el "Buenaventura", requisado con todo su cargamento y su tripulación, aquello supuso un duro golpe para el negocio que trascendía a las colonias pero siempre mantenía la familia la tradición de que había que tener constancia, ser perseverante y madrugar cada día para ir al trabajo y en efecto, a cada lado de la fachada encontramos grabado en la piedra el lema de trabajo a la izquierda y de cultura a la derecha, en los capiteles de las columnas motivos marinos y ya en el interior un mosaico cuyas teselas representan caballitos de mar y dos conquistadores, Hernán Cortés y Pizarro.


Era Asunción una mujer turolense, de Albalate del Arzobispo, de hecho, los guardeses de la finca fueron por deseo de la propietaria de esa misma localidad, se llamaban Vicente Calvo "el conejero" y Juana Val "la cantarera".
Estudiaba Miguel Derecho en  Zaragoza aunque nada le vinculaba a Aragón, se dice que fue en la Basílica del Pilar donde se vieron por primera vez, Asunción estudiaba música y tenían 24 años cuando se casaron, a día de hoy, la familia conserva si no el mejor legado, sí el más entrañable, el anillo de pedida.  Fueron de viaje de novios a Venecia, donde ella quedó maravillada por el cristal de Murano; un amigo llegó a contar como anécdota que estando en el Pilar se le ocurrió decir a Miguel: "Con la primera que pase me casaré" rápidamente se arrepintió  de haberlo dicho, pues quien pasaba por allí era una dama fea que nada tenía que ver con la belleza de Asunción.  
Miguel había nacido en Liverpool, quedando huérfano siendo muy joven, tutelado por su tío materno D. Miguel y su tío paterno D. José. pero la formación elitista inglesa que había recibido le permitió continuar como segunda generación en tan inmenso negocio heredado de su padre, una flota que abarcaba tres continentes, pues eran armadores de barcos de vapor de 6000 toneladas, una Compañía de buques con insignia de la Unión Jack.

Las dos generaciones conocieron la I Guerra Mundial, la Guerra Civil Española y la II Guerra Mundial, con momentos delicados, el guía nos cuenta que el palacio sirvió de residencia de los militares italianos durante la guerra y que fue vendido en 1942 con todo su mobiliario excepto los objetos más personales, diez años después de la muerte de Asunción fallecida de un problema pulmonar, fallecía Miguel de un cáncer de colon en su casa de Liverpool, ambos descansan en el cementerio de dicha localidad, hoy poco se sabe de los herederos excepto de Asunta, que vive en el País Vasco y tiene dos hijos.


La construcción de este Palacio se inició en 1901 por el conocido arquitecto aragonés Félix Navarro, continuando las obras a la muerte de éste, Fernando de Escondrillas, el solar tenía 107.000 m2 y se ubicaba en un lugar donde era muy fácil enfilar hacia el Bajo Aragón, el pueblo de la esposa donde había dejado parte de su vida, familia y amigos, para introducirse en la alta sociedad inglesa, con costumbres, religión e idioma distintos.

Al parecer, Miguel no dejó sólo al arquitecto, sus ideas y gustos se iban plasmando con la riqueza de quien no escatima en gastos, la jubilación llegó y al acercarse el día del retiro definitivo, Asunción falleció en poco tiempo, hablan del carácter divertido de esta mujer y de su fortaleza, es de suponer que sin la esposa, nada le ataba a Miguel a este barrio zaragozano, ni quiera a un palacio decorado y amueblado con buen gusto pero al fin, nido vacío.  Me llama la atención las habitaciones soleadas con la luz entrando por las ventanas, cuentan que Antonio Bellosta tenía las llaves y acudía de vez en cuando.


Vemos chimeneas, lámparas, vidrieras, una de ellas para mi gusto la mejor representando a San Miguel Arcángel, excelentemente conservada, paredes de caoba tallada, suelos en taracea cuya madera ha sido tratada contra la carcoma, esculturas, un busto de Adriano, cuadros, al fin, una residencia muy desahogada, con habitación de invitados, dormitorio principal, comedor, salón francés y un ático para el personal de servicio, tuvo capilla, hoy convertida en despacho y biblioteca y una especial mención a la sala acristalada destinada a salón de té, como todas las villas que pertenecen a familias poderosas de la burguesía, tenían otras residencias de vacaciones, una en Málaga y otra en San Sebastíán, la de Zaragoza en concreto, fue una obra que duró diecisiete años.
En realidad esta es la historia de Miguel y no hemos dicho nada del naviero vasco que fue su padre, Ramón de Larrinaga, fundador de "Olano, Larrinaga y Compañía".  Don Ramón y su esposa Telesfora de Luzárraga tuvieron cinco hijos, dos mujeres y tres varones, uno de los cuales fue Miguel, de cuya historia estamos hablando.

Este Palacio nunca llegó a habitarse y los descendientes no tuvieron ningún interés en ocuparlo. Perteneció a la empresa Giesa donde se instaló la fábrica Schindler, posteriormente a los Marianistas y hoy a Ibercaja, no se sabe lo que Ibercaja pagó por la adquisición pero alguno de los anteriores compradores pagó más de 2.000.000 de pesetas, toda una fortuna en aquella época.
Espero que os haya gustado este Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés, vinculado a una familia que nos dejó en nuestra ciudad una hermosa joya y lo hizo por amor a una mujer y a una tierra.

martes, 23 de abril de 2019

PREGÓN SIN DECIR PALABRA



El amor todo lo soporta,
el amor siempre va con el perdón a cuestas,
con el corazón en la mano, con la verdad en la boca,
con el beso en los ojos, con la ternura en el llanto,
el amor tiene vocación de santo....

Hermandad del Cristo Despojado de sus Vestiduras

Mi partido es la paz, mi partido es la paz
yo soy su líder,
No pido votos, pido botas para los descalzos,
que todavía hay muchos.


Suele estar en el suburbio y a altas horas de la madrugada,
en el Hospital y en la casa enrejada.
En los ojos cuando ríes y en las venas cuando amas.
En las flores y en los granos,
en los pájaros y en las llagas,
en lo feo, en lo triste, en el aire y en el agua.



Congregación de Esclavas de María Santísima de los Dolores

Huye de las manos del que  reza y no ama,
del que va a misa y no enciende a los pobres
una vela de esperanza.




Cofradía de la Coronación de Espinas.

Dios está en el mar y a veces en el templo;
Dios está en el dolor que queda,
en la mujer pública y en la torre de la mezquita blanca.
Dios está en la mina y en la plaza.


Hábito con capa y cruz del Santo Sepulcro

De nada vale que te diga,
 que está en las manos de todo el que trabaja,

De nada vale que te diga
que está en cada ser que pasa.


El tomillo evoca a Cristo Resucitado. Hoy continúa la tradición de esta Hermandad que fue creada por los labradores de la ciudad de Zaragoza en torno al Monasterio, y ya en sus comienzos repartían laurel y tomillo.

Padre nuestro que estás en la tierra, 
en el surco, en el huerto, 
en la mina, en el puerto.
Padre nuestro que estás en la tierra, 
en la cigarra, en el beso, 
en la espiga, en el pecho
de todos los que son buenos.

Fragmentos de algunos poemas de Gloria Fuertes.

domingo, 6 de enero de 2019

LA NAVIDAD Y SUS VIENTOS DE COSECHA





Hoy escribo después de tanto tiempo sin asomarme a esta ventana, parece que soy una más de las que vuelven a casa por Navidad, algunos ya sabéis el motivo de mi ausencia, todo parece volver a una situación más estable, cuya duración desconozco, la salud de mi padre me ha dado mucha preocupación, seguimos adelante con esta novedad que nos pilló desprevenidos, pero nada ha mermado que de la casa haga un lugar de fiesta y alegría en esta Navidad, el enfermo también lo agradece y necesita. Si en verano la situación llegó a ser muy grave, hoy estoy contenta de que los pronósticos no se hayan cumplido, me alegro también de estar dedicando toda mi atención y energía a cuidar de él, ayer me decía: "A los Reyes les voy a pedir salud, porque el mejor regalo es tenerte a ti y ya lo tengo".  He recibido algunas cosas que me enviáis con mucha ilusión y con fe, por lo que estoy segura que surtirá efecto, junto con los mimos, el tratamiento y el buen hacer médico, no hay nada como avanzar en la marcha en vez de levantar el pie tantas veces, porque con las dificultades crecemos, como una planta al sol y hay que seguir con deseos de hacer frente al presente con valor y al futuro con esperanza.

"ESPERANZA ES EL AMBIENTE PARA LOS MILAGROS"

Yo sé muy bien a qué huele la Navidad, mi época favorita, seguro que la chimenea a lumbre, las velas a jazmín, el horno a  pavo, el campo a tomillo y el frutero a mandarinas. Saco los cojines, las bandejas, desenvuelvo las bolas de cristal iluminadas que cuidadosamente guardé, este año he colocado el belén típico de Aragón, y algunos regalos de mis vecinas, hechos en clase de artesanía.

"CADA REGALO QUE SE DA, INCLUSO SI ES PEQUEÑO, ES GRANDE SI SE ENTREGA CON AFECTO".

Son días de abrazar con fuerza, de dar muchos cariños, de llorar de risa, de dedicar nuestro tiempo de relax, los momentos especiales y los pequeños detalles, que al final suelen ser los más grandes, no es de ñoños, es el ambiente que todos deseamos y debemos procurar, tan importantes como lo fueron en la infancia, el belén viviente del colegio, la tienda de galletas del barrio, tocar mi pandereta y el cine Exin con mis primos, al fin, recuerdos para no olvidar.

"LA NAVIDAD ES EL LUGAR PARA CONSERVAR LOS RECUERDOS DE NUESTRA INOCENCIA"

La Navidad es amor en acción, un tiempo para las familias, es el mensaje de que nunca estamos solos, no tiene color, ni es verde, ni blanca, ni roja, es una atmósfera que se siente en el aire, donde el mundo material se une a otro mundo espiritual invisible, tampoco se encuentra debajo de un árbol, en cambio dirige nuestros pensamientos para dar, para pensar en los otros y menos en uno mismo, llama a la caridad, es fuego en el salón, unos días en que todos los caminos dirigen a casa, y en medio de tanto espectáculo, el resplandor interior es el verdadero secreto.

"LAS PERSONAS NO SE DAN CUENTA DE SI ES INVIERNO O VERANO CUANDO ESTÁN FELICES".

Yo misma estoy sorprendida de no haber perdido el buen humor en los meses más difíciles y es que en estos días, todo me alegra la vista, y como tengo el campo en la puerta de casa, un día salí, abriéndome camino entre la niebla, a fotografiar los pinos helados y sus gotas temblorosas y frágiles, eso que llaman centellada, y a recoger ramas de escaramujo que estaban preciosas para hacer adornos, todo hipnotiza, son días tan transitorios como eternos, cada año pasan y cuando parece que se van alejando, en realidad están volviendo, días de poner todo el corazón porque hay tradiciones que conservar y algo muy grande que celebrar.



A todos, FELIZ AÑO.




Dicen por ahí que Dios se ha vuelto loco, que se hizo niño pobre y que creció en el barro, como tú y yo.
Dicen que una mujer campesina, lo tomó en sus manos, lo arrulló en sus brazos y le daba amor.




Dicen que dejó el cielo y a sus ángeles en gloria, y con maleta en mano, se mudó a nuestra colonia.




Dicen que sin más protección que sus sandalias rotas, vino a compartir, nuestro pan, nuestras derrotas.




Dicen que dejó su trono, allá en el monte santo, para sentarse donde los culpables tienen su banco.
Dicen que abandonó el paraíso prometido, para conocer en carne propia, los infiernos más temidos.



Dicen que llegó una noche por sorpresa, cuando no esperábamos a nadie en nuestra mesa.

Dicen que huyó de su tierra natal, y como inmigrante, tuvo que esconderse al caminar.



Dicen que refugiado en el silencio y perseguido por la ley, esa fue la copa agria que escogió beber.

Por eso celebramos en una noche fría, aquello que siendo paradoja, se convierte en bella poesía.


Dicen que aquel que sostiene el universo con sus manos, cruzó un mar de estrellas para hacerse.....

Nuestro padre.
Nuestro amigo.
Nuestro hermano.

martes, 1 de enero de 2019

EN MEMORIA



Nota:  Para los interesados, cuatro meses después de que falleciera, he recibido carta de Javier, uno de los hijos de Avelina, en ella me envía la dirección de donde ella reposa.
San Esteban do Salto, municipio de Rodeiro, provincia de Pontevedra.

Queridos amigos:
Después de mucho tiempo sin acercarme al blog, hoy vengo para recordar en un sencillo homenaje a mi amiga Avelina, digo sencillo como esas florecillas azuladas que crecen en los campos sin ningún cuidado.  Ella sabía que ser expresión de amor, más que una necesidad es una oportunidad que la vida nos ofrece a cada uno de nosotros.  Era una mujer de convicción, decidida y libre y se encontró con el momento de dejarse llevar, como ella misma decía en su blog, por el Amado.
Sabía como nadie hablar sobre las relaciones, el egoísmo, la deshumanización, el poder y los intereses, y a mi me gustaba escucharla.  Fue nuestra amiga Kasioles quien me informó, y tuve la peor de las noticias, un dolor muy grande me invadió aquella noche hasta el amanecer.  Me dejó libros por leer, la taza donde tomo el té y el árbol de la vida, me apena saber que no sonará el teléfono para darme las buenas noches.
Toda su poesía fue un destello, una voz que llamaba a la serenidad y reflexión.  Supo transmitirme que no perdiera el rumbo, el horizonte, que huyera de las prisas y el agobio; nuestra diferencia de edad no se notaba.  Fuiste para mi anuncio y gesto que se desborda, tú y yo, de dos en dos, dos amigas, testimonio gozoso de entusiasmo y humor que iluminaba a los demás, como en esas fotos que conservo, que ya anunciaban el comienzo de la enfermedad.  Admiro la paciencia que tuviste y tu fortaleza de ánimo.
En medio de un cuerpo devorado por la enfermedad, la tragedia de un ser humano que sufre, me han contado que en tu muerte, había dulzura en tu rostro.  Yo sólo espero que experimentes la fuerza de aquel que te ha llamado.  Tu vida me ha enseñado muchísimo y siento que me hayas dado más de lo que yo he podido ofrecerte.  Gracias por haberme acompañado, por decirme lo que hay que decir, por dejar en mí, semillas vividas con la fuerza y la debilidad que disponías en cada momento, palabras humanas que a veces, me tocaban el corazón.  Esta mañana tu cuñada Rosario y yo te recordamos desconsoladas sin entender por qué nos dejaste tan pronto.  No pudiste ser mejor conmigo, fuiste inmejorable, no olvido que me instruiste en la esencia del ser.  
Un día descargó su casa y la vació de objetos que no necesitaba y me envió una foto con el pañuelo en la cabeza y hasta la vi favorecida, y siguió adelante para asumir y preparar el encuentro de un camino sin sombras.  Existe energía no solo para finalizar un ciclo de vida, convencida estabas de que esta nueva trayectoria, tan desconocida hace que como peregrinos volvamos a nuestro origen inmortal.  Me decías:  "No te equivocarás si en las horas más críticas, tu vida espiritual es cada vez mayor", porque no está al alcance del mundo y sus fuerzas la solución para tantas encrucijadas.  Adiós Avelina, te has ido de este Planeta que hoy abriga seres perdidos, no llegaste a mi por casualidad sino para transmitirme la Enseñanza.  Adiós maestra, adiós hermosa.
En casa de tu hermano Segundo, hemos compartido charla y café cuando venías a Zaragoza, también yo te senté a mi mesa, esa es la cultura del encuentro, el compartir que nos hace hermanos.  Aquí queda tu blog, manantial para todos, que aun sin percibirlo, sigue alcanzado por un rayo que calienta.  Ámbar- Avelina, mujer entregada, con trabajos, sacrificios, esfuerzos, desvelos, desgastes, cansancios, fuiste digna, firme y fuerte en el sufrimiento, paciente en la adversidad, generosa y en disposición siempre activa. Que sea lo que Dios quiera, así me decías.   Hoy emoción al hacer memoria, al volver atrás para ver el camino recorrido en tan corto tiempo a tu lado.  Memoria agradecida por tantas cosas buenas, tu vida ha sido una vida entregada y un espíritu apasionado.  El pasado día 6 de Diciembre pasaste a las manos del Amado y como esposa, madre, abuela y amiga testimoniaste la belleza incluso en los peores momentos, hubo en ti ternura y aunque nos duele tu muerte, sigues viva, así lo creemos.  Agradecida estoy de haberte disfrutado, de tu cercanía, esa que siempre has demostrado a los que te quisimos y sentimos tu amor, gracias por el calor familiar que sabías formar alrededor tuyo con mano y palabras sabias.  Repito convencida y así es:  ¡Qué buena era Avelina!.  Desde esa eternidad que un día compartiremos todos, deseo que goces en plenitud.  Hoy reconozco tu voz y grito tu nombre, te recuerdo y te hago presente con mucho cariño.   Loli

viernes, 20 de julio de 2018

UN LIBRO: LOS ABANDONOS




Los abandonos es el título de un libro que pone de manifiesto que sentir es más importante que analizar, está escrito por Cayetana Guillén Cuervo, la hija pequeña de dos monstruos de la escena en nuestro país. Cayetana estudió Arte Dramático y Periodismo ¿quién no la conoce?.  Hoy quiero hablar de su obra personal y vivencial, dedicada a sus padres, maravillosamente escrita.  Lleva el encanto de su larga melena y su sonrisa en la contraportada, y en el interior las ilustraciones son pinturas de José Luis Massó, actor, escenógrafo y acuarelista.


Cuenta con diez capítulos, fruto de pensamientos profundos inspirados por los recuerdos, la enfermedad, la vejez y la muerte de su padre, si los juntamos todos ellos, forman un desenlace amargo, porque angustia y tragedia es perder a quien lo es todo para cada uno de nosotros, por eso mismo cuesta tanto aceptar el dolor en una cultura como la nuestra que considera a la muerte como tabú, que ni se habla de ella ni se asume con naturalidad, siempre hemos oído que nuestro modelo cultural no favorece la renovación de la persona o el volver a empezar, cuando en realidad, todo viene a ser como una obra de arte, no se ve igual de cerca que cuando tomas distancia.




Llegamos a este mundo para vivir la mayor parte del tiempo luchando por subsistir y en unas pocas décadas desaparecemos.  Durante los duelos integramos en nosotros el deseo de trascender con una esperanza que nos haga madurar el proceso.  Cuando alguien de la familia está mal todos a su alrededor también lo están.
Oscura es la vida de los que viven en los manicomios, en los hospitales, en los que están solos, en los que tienen heridas abiertas o en cualquier vida llena de un esfuerzo sobrehumano.  Sabemos que una opinión negativa puede doler, que no es más débil quien parece que lo es, y que nos es suficiente con unas horas de sueño calmado.
Este país navegando a la deriva y nosotros en la cuerda floja y sin red donde caer. Un país necesitado de políticos entregados, con ganas de trabajar  para llevar a buen término la educación pública, el transporte, el abastecimiento de agua potable, la defensa, la limpieza de las ciudades, las autopistas, los aeropuertos, la sanidad, las pensiones..., de todo esto y mucho más habla este libro, de supervivencia, de nacer, pelear, sufrir, reír, soñar, consumir, estudiar, reproducirse, empeñarse, ser productivo, caer exhausto, mantener el sistema, envejecer, enfermar y por último irse de este mundo.

Entre las acuarelas hay plumas de aves y hojas de árboles, flores, algunas fotos, hombres y mujeres desnudos y solos, tal cual llegamos al mundo, tal cual nos vamos de él.  Desnuda y visible aparece la muerte, de la misma forma que  llega la vejez,  de improviso y de frente, sin máscara ni escapatoria, por eso mientras nos asomamos a sus páginas, se nos recuerda la necesidad de nacer de nuevo, de tomar conciencia de que en algunos momentos de la vida, no son suficientes los valores en los que nos hemos basado, y es que decir adiós definitivamente, en cualquiera de sus formas, implica comenzar con nuevas señas de identidad, apartando otras estructuras que no servirán en adelante. No desconocemos que la experiencia ya no es un valor, que lo que importa hoy en día es ganar dinero, que el sexo está sobrevalorado, que a los mayores los despiden del trabajo, que a los jóvenes los contratan bajo pésimas condiciones, que las cosas no andan bien y hay que ajustarse, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, se nos acusa de que la culpa es solo nuestra.

Otro abandono es el cruce de frontera con rotundidad, en algunos momentos se derrumbará el paradigma de que con esfuerzo podemos conseguir cualquier cosa, en esta sociedad, positiva a ultranza que nos hace creer que con trabajo seremos dueños del mundo y nunca nos dice que gestionemos las ilusiones no cumplidas desde un lugar más interno que externo, ni nos advierte que no pasa nada si  no somos todopoderosos, al contrario estamos en una sociedad llena de exigencias. Transitamos por aquí entre batallas y ajetreos, pisando campos de minas, lo saben bien los que se han visto desahuciados, víctimas que han perdido la casa que compraron con ilusión.  Siempre tratamos de elegir la posibilidad más gozosa, buscando nuestra finalidad en la vida y buscando a Dios en una mirada, una estrella, una vasija de barro, una mariposa o en los cerezos en flor. Necesitamos mirar a los ojos, saber que la gente no cambia, aprender a ceder, gastar menos, disfrutar más, porque problemas los habrá y serán agujeros negros, embestidas que desgastarán nuestra mejor voluntad.

El nido vacío será la espera de una llamada previa a la visita, serán unos padres preparando la casa para hacerla más acogedora, será hacer la comida preferida, la cama por si quiere acostarse un rato, la bonita mesa y las bellas flores pero tal vez al acercarse la hora el hijo les llame avisando que otro plan se cruzó en su camino y que hoy no podrá acudir, y en esa decepción no hay ingratitud porque los hijos saben que haces mucho por ellos pero tienen que hacer su vida.

En cada página encontraremos referencias sobre el dinero, la literatura, el amor no correspondido, la libertad, la familia, la nostalgia, el silencio, sobre uno mismo, sobre la soledad, la entrega, la sonrisa, la mentira, las pesadillas, la bondad, la inteligencia, la infancia, el tiempo, la generosidad, la justicia universal, la gente maravillosa y también de saber que Dios debe andar por ahí, cuya ausencia es uno de los abandonos más difíciles de afrontar desde que llegamos al mundo berreando, ese Dios por el que juntamos las manitas desde niños a la hora de rezar, está en todas partes, nos protege, qué gran apoyo creer que hay algo detrás, que el libro no termina en la última página, todos ellos son temas con sobresaliente en la escuela del vivir.  Al fin, las pérdidas son las carencias y privaciones de aquel o aquello que se tenía, lo mismo que abandono es renuncia y olvido.


Un poema magnífico de Pedro Salinas "No quiero que te vayas" nos sobrecoge de tan hermoso, pero pasamos página para encontrarnos una poesía, esta vez de Benedetti "No te salves".  Fernando Pessoa nos viene a decir que todos tenemos dos vidas y nos habla del momento de la travesía.  Encontraremos frases, de Woody Allen, de Graham Greene y de Ernest Hemingway, textos maravillosos de Khalil Gibran sobre los hijos, algunas sentencias de Platón,  algún fragmento de una obra de Kafka, y una parte del monólogo de María Magdalena en Fuegos, escrito por Marguerite Yourcenar.


Este libro no es cualquier cosa, en él se escuchan los latidos, ha sido escrito como forma de identificar lo que te pasa en un momento importante, todo lo que contiene está en cercanía con uno mismo, es un libro bonito, intenso, íntimo y sincero, en el que no prevalece la amargura sino la gratitud por lo vivido, se ha puesto en él tanta alma, que esa es la parte esencial, el sentido de toda obra, la emoción, tal vez no fue escrito para que fueran palabras de aliento, porque despedirse para siempre, no tiene ayuda ni terapia, es la voz de la autora que sale de su interior para conectar con el corazón, allá donde la cabeza no alcanza a entender.  Cuando se escribe así, es así como se llega a expandir un pensamiento.  No es un libro de duelo propiamente, sino de reflexión y aprendizaje, hay un dolor que impulsa a crecer, tampoco es de autoayuda, aunque se plasma el sentir de otros muchos que lo vivirán de igual manera, esa concordancia de saber que todos sentimos parecido y pasamos por lo mismo, ayuda mucho a enfrentarse con la rabia de porqué el destino puede deparar momentos tan crueles, como una larga enfermedad, es un proceso que no admite censura a la hora de expresarse ni la sociedad debe poner corsé a dicha expresión, es más, tiene que haber y hasta cierto punto es bueno, tristeza por la pérdida de un ser valioso que se te escapa, con el que hubo complicidad, convivencia, vínculo e intimidad mucho antes de encarar la ausencia, de aceptar lo irreversible, de asumir el tránsito, serán momentos en los que se presentará un estado anímico determinado y variable en cada persona, aparecerá nuestra forma de ver el mundo y de estar en él, porque también está ese otro abandono de entregarte a alguien y ofrecerle toda tu vida y no recibir nada, sabes que eres buena persona, que ayudas, eres amable, das explicaciones, te adaptas, no discutes ni te enfadas te hagan lo que te hagan y como ella misma dice al final, después de la impotencia y la desesperación, un día vuelves a ser tú pero no a ser la misma, te llevas la escucha que ofreciste, la sonrisa que regalaste, el amor con que llenaste tu alma, te llevas lo que dejas y sabes que el viaje siempre merece la pena sobre todo porque al final, todos aprendemos a vivir tras las pérdidas, tras los desamores, tras los naufragios, tras los nidos vacíos, esos son los abandonos, las heridas con las que aprendemos a convivir mientras la vida sigue su curso, son separación, alejamiento, partida, experiencias que en un principio parecen confusas y el tiempo va esclareciendo, de modo que vamos a vislumbrar las cosas importantes de la vida y a separarlas de todo lo que no nos sirve para nada.
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Con la recomendación lectora de este buen libro, al que he querido dar espacio, me despido por vacaciones de todos los que pasáis por aquí con paciencia a leer lo que escribo de manera tan esporádica, intentaré responder a vuestros comentarios. Os lo agradezco mucho y espero que perdonéis mi poca intervención en vuestros blogs.  Que tengáis un verano estupendo, de descanso y con las actividades que más os agraden, que sean para todos unas felices vacaciones en las que nutrirse y conectar con el presente.

jueves, 3 de mayo de 2018

¡¡RECORDAD A ZARAGOZA!!


Aquí quiero mostraros la Recreación de los Sitios de Zaragoza, que se celebra todos los años por estas fechas, con un despliegue fidedigno de material, indumentaria y uniformes de la época, también podemos ver la actitud del pueblo y de las tropas. Afortunadamente esto sólo es una representación que no muestra la lastimosa y real visión, en su aspecto más penoso, de lo que es un conflicto bélico y una ciudad arruinada.


Canta una jota:  Aquel que quiera saber / lo que Zaragoza vale / que pregunte a los franceses /que los franceses lo saben.  

Hoy vengo con una entrada de un hecho histórico que durante la Guerra de la Independencia vio involucrada a mi ciudad, guerra que comenzó en verano de 1808 y que como todas, guardó sus secuelas profundas durante muchos años.  "La victoria da pena" es la última frase de la carta del Mariscal Lannes ante una Zaragoza desolada, carta que siempre me ha conmovido por venir de alguien que desde el otro lado, no cumplió lo prometido, pero si se mira bien, después de una contienda hasta la victoria es un fracaso. 


Llegaron hasta el Palacio de la  Aljafería, para ver esta representación, un buen número de franceses, lo sé porque conversan entre ellos a mi derecha, a mi izquierda hay niños zaragozanos que no se explican cómo en esta película en vivo y en directo, no hay heridos en camillas, muertos en las calles, vendajes ensangrentados y gritos de dolor, uno le pregunta al otro "¿Quién va ganando?" y el otro responde:  "Yo no sé quienes son los malos", mientras enfocamos la cámara y escuchamos la conversación infantil, nos evadimos de la gravedad de los acontecimientos pasados, estos niños tampoco saben que existe un barrio en Zaragoza con el nombre de Bombarda, una pieza de artillería


Este es el día de la capitulación, que fue aceptada aunque hay que decir que Zaragoza nunca se rindió, sino que se entregó a cambio de una serie de concesiones que después serían incumplidas.


Ya en su momento, Palafox aquel que propuso defender hasta la última tapia, se niega a negociar esa rendición con la famosa frase: "¡Después de muerto, hablaremos".  



Podemos ver en mis fotos: cañones y banderas, barricadas con sacos, artillería y fusiles, los trajes típicos aragoneses y las mujeres con la moda afrancesada.


Zaragoza era en aquellos días, la Florencia de España, modelo de urbanismo para otras ciudades, cuentan que los viajeros de la época se maravillaban y  después del desastre, no quedó nada de su encanto.  Tuvo que defenderse con gran valor del ataque francés, no se esperaban tal bravura por nuestra parte, ni se merecía  Zaragoza el gran sufrimiento de toda la población civil, la falta de víveres, las terribles condiciones higiénicas y el tifus.  Se dice que los franceses querían ocupar las villas agrícolas más ricas, para cobrar impuestos y abastecerse de los productos.  Otra versión nos cuenta que a los caciques no les interesaba que el gobierno francés llegara con su ilustración, su cultura europea y su modernidad, de darse esto, se acabaría el poder gobernar unos pocos a la gran mayoría.  


Sería largo enumerar a todos los personajes ilustres, de sobras conocidos dentro y fuera de Aragón, así como a los presbíteros Sas y Boggiero, sacados de su casa en plena noche, asesinados a bayonetazos y arrojados al río Ebro, o al Padre Consolación, asesinado y arrojado al Canal Imperial. Tampoco podemos olvidar el papel que representó la Madre Rafols, organizando un Hospital de 6000 enfermos, en aquellos días con varios brotes de peste, rescatando objetos artísticos, solicitando ayudas y víveres tanto a un bando como a otro, pero mientras ella junto con las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, congregación de la que fue cofundadora y superiora curaban a los enfermos, el Padre Juan Bonal pedía limosna por toda España para los afectados de la guerra.



En esta foto vemos la vestimenta de uso cotidiano y de días especiales.  Fue la época del vestido imperio y del romanticismo temprano.  Las mujeres con el pelo recogido y algún bucle.  Usaban camafeos, collares de perlas y querían parecerse a las esculturas griegas.



He leído que los franceses no llegaron a cumplir sus promesas de arrastrar a la Virgen del Pilar por las calles pero sí saquearon el tesoro del templo, los archivos de la Diputación y las pinturas de Goya de la iglesia de San Fernando, que todavía no han aparecido, con la guerra se perdieron en poco tiempo, conventos, palacios, casas solariegas, lo que no se rehabilitó se derruyó y quedó bajo escombros.  Entre minas, bombas, rapiña y fuego, es mucho lo que se perdió en el terreno artístico en los dos asedios de la ciudad, verdaderas joyas que demuestran la grandeza de nuestro antiguo Reino







Chicos muy jóvenes, gente de toda edad y condición, la mayoría con ropa de campesino, oficiales montados en mulas o burros, en definitiva una ciudadanía que al ejército francés le pareció pintoresca y de la cual llegaron a decir que había dado grandes apuros vencer a esa chusma.  El caso es que si hubo 50.000 muertos y la ciudad contaba con 46.000 zaragozanos, se entiende que el resto de los caídos fueron invasores y que en Zaragoza no quedó casi nadie, por tratarse de una lucha casa por casa y cuerpo a cuerpo, y no solo fueron soldados sino la población y la gente de los pueblos vecinos que llegaron para ayudar, hasta que un día la ciudad exhausta fue incapaz de seguir luchando.






 Zaragoza seguía encerrada en sus murallas, con calles de tierra, viviendas sin desagües, sin agua corriente, sin luz eléctrica que iluminara la ciudad. 



Jamás he visto encarnizamiento igual al que muestran nuestros enemigos en la defensa de esta plaza. Las mujeres se dejan matar delante de la brecha..... El sitio de Zaragoza no se parece en nada a nuestras anteriores guerras. Es una guerra que horroriza. La ciudad arde en estos momentos por cuatro puntos distintos, y llueven sobre ella las bombas a centenares, pero nada basta para intimidar a sus defensores ... ¡Qué guerra! ¡Qué hombres!..... ¡Verse obligado a matar a tantos valientes, o mejor a tantos furiosos! Esto es terrible. La victoria da pena.
Mariscal Jean Lannes






Las muertes se deben a la batalla en sí, a la falta de alimento y a las malas condiciones de vida, pudiendo ser tanto muertes de militares como de civiles, del propio país o de los países que intervienen.  Se produce una tensión permanente, hay desaparecidos y entre los motivos figuran los económicos, políticos o religiosos, las consecuencias ya las sabemos.



Un 27 de junio, por culpa de un cigarro, estalló el polvorín donde se almacenaban las municiones de la ciudad en el Seminario de San Carlos, causando graves daños al barrio de la Magdalena. 







Leyendo ética y filosofía política encuentro que se admite en todo ciudadano la defensa de su territorio. El hombre sigue respondiendo a la guerra con guerra y a la violencia con violencia.  Los personajes conocidos como pacifistas radicales, siempre han elegido por decisión personal, no tomar las armas bajo ninguna circunstancia, con el principio ético-religioso de un mandamiento que dice: "No matarás". En la historia hemos visto como nadie se ha arriesgado más a morir de forma violenta que un pacifista radical, de esa suerte no se han librado los más grandes.


Hoy en día se fomentan los patriotismos que trastornan a la gente como en una especie de enfermedad mental, lo mismo que sucedía con aquellas guerras poco tecnificadas, de los primeros pobladores de la Tierra.
Quizás sea cierto que la persona que no está en paz consigo misma, será una persona en guerra con el mundo entero y son las guerras las que expresan poderío nacional y sometimiento de un pueblo a otro, con un detonante que ha podido estar latente durante mucho tiempo, ya sea una postura política enfrentada, el interés por expandir los dominios, la rivalidad colonial entre estados, la consecución de un bien, un territorio, un legado, la presencia de una religión sobre otra, o la defensa de un credo.


En este caso, Napoleón se presentaba a sí mismo como amante de la paz, pero era un conquistador y un conquistador no puede pretender entrar en otro Estado y no encontrar oposición alguna, por eso no quedó otro remedio que aceptar la lucha y prepararse para ella, aunque no quede más relación afectiva que el odio, así como un bienestar  y progreso suprimidos.

Hemos de encontrar la manera de erradicar tanta ambición y tantas luchas en las sociedades y de tener convivencias menos conflictivas, considerando la paz como un asunto de gran interés, porque con la paz se hacen las paces y ella nos lleva a sentir el equilibrio interior y la buena avenencia.





Para pasar el Ebro, los franceses construyeron en una noche un puente con gruesas vigas; zapadores e ingenieros organizaban las minas subterráneas y las trincheras, volaron el monasterio renacentista de Santa Engracia e incendiaron el convento de San Francisco.

Es una utopía creer que si las civilizaciones mejoran, se acabará la destrucción, dice F. Fernández Buey en algún artículo muy interesante, y no le falta razón, cuando asegura que no es posible erradicar la guerra del panorama humano, y que la guerra es la continuación de la política por otros medios. 


Si las guerras no existieran en el hombre primaría el amor, la comprensión, el diálogo, la equidad, el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, el perdón, la tolerancia y el sentido común, todas ellas son palabras ideales que si no se sienten ni practican, no erradican nada.  Es injusto que una nación intente atacar a otra, pero se admite moralmente la defensa propia, es más, aún hay algo más importante, el deber de procurar la paz y que ésta se extienda por toda la Tierra, así consideramos la guerra como la fuente de todos los males, como algo corrupto, egoísta e inaceptable, sin embargo, renunciar a entrar en conflicto, desgraciadamente no garantiza la paz indefinida.

No hay nada mejor que despertar en casa y descubrir que no hay bandos de disputa, que seguimos en familia, que la vida sigue viva, que no educaremos  para la venganza a ninguna generación, que la serenidad nos cubre y la paz no vuelve a ser como antes, porque nunca se perdió.

Hay que agradecer a quienes han escenificado estos actos de homenaje por toda la ciudad, con réplicas exactas y cuidando el mínimo detalle, porque rememorar estos episodios acaecidos en Zaragoza, es el fin de un estado de servidumbre, sinónimo de justicia, libertad pura y dignidad.