
Hoy es una festividad del santoral que se celebra en muchas partes del mundo, como en México y también en Centro y Sudamérica donde las mujeres esperanzadas de encontrar marido acuden al santo para que les conceda el milagro, que no solo S. Valentín es experto en lances amorosos, lo que nunca había oído es esa plegaria de las mujeres mexicanas que piden a S. Antonio un hombre sea como sea, feo, cojo, ciego, viudo, divorciado o andrajoso, les prometo que no me lo invento, es una simpática oración que dicen allí las mujeres que no aspiran ni a mozo guapo ni a riquezas: "consígueme un baboso, que quiera ser mi esposo".
Dicen que si pierdes algo también lo encuentra pero no sólo es patrono de los objetos extraviados sino también de los presos, los viajeros, los albañiles, panaderos y papeleros. El caso es que en Zaragoza y en otros tiempos subían las costureras y colchoneras a esta iglesia de S. Antonio, en el barrio de Torrero (está más alta que el resto de la ciudad, por eso decimos subida), es fácil de encontrar por su original torre almenada. En la actualidad siguen subiendo jóvenes y no tan jóvenes tal día como hoy y como manda la tradición.

Mi costumbre desde hace muchos años es acudir a primera hora y así lo hice el viernes antes de ir a trabajar, los puestos con los vendedores empezaban a colocarse en los alrededores del templo con sus banderas de Aragón; les había prometido a los compañeros unas rosquillas típicas de este día y a media mañana no habíamos dejado ni una.

Creencia popular y cuestión de fe, sigue habiendo ancianas solteronas de 90 años quienes agradecen que el santo no las escuchara y otras que le recriminan el poco caso que les hizo. También hay quien dice que mejor quitarle el niño que lleva en brazos porque si no, no cumple al favor.
Aquí se sigue repartiendo “El pan de los Pobres”, cada día se reparten 200 panes y desde 1930 se edita una entretenida revista “El Mensajero de S. Antonio, con oraciones, reflexiones, anécdotas, chistes.

Yo felicito desde aquí a los que hoy celebran su santo y me quedo con mi zarzuela favorita “Luisa Fernanda” del Maestro Federico Torroba e imagino esta popular romería a la que acudían damas con vaporosos vestidos y monísimas sombrillas, hombres elegantes paseando, mesas petitorias revestidas con faldas y un pañuelo bordado, músicos tocando el triángulo y los platillos, vendedoras de cocos.... Ahora cantemos en alusión a este día un pequeño fragmento de esta obra musical:
.....A San Antonio
como es un santo
casamentero
pidiendo matrimonio
le agobian tanto,
que yo no quiero
pedirle al santo
más que un amor sincero.
Yo señorita,
que soy soltero
y enamorado,
la veo tan bonita
que soy sincero
que estoy pasmado
de que un soltero
no lleve “usté” a su lado.....