Este fue el último libro que compré sobre el té
No se me confundan que no voy a hablar de amor. ¡Té quiero! es querer.... tomar un té. También podría haberlo titulado Naturalmenté, se ha puesto de moda un juego de palabras a las que se puede añadir definiciones como la de si tienes frío, te calienta, si tienes calor te refresca y si estás excitado, te calma. Pocas horas son tan agradables, que me lo digan a mi.
Si este es un blog intercultural no puede faltar una entrada que hable de esta bebida socializadora, la más antigua y popular del planeta. Si me permiten se la dedico a mis amigos seguidores del Club de Té Albufera Tea Center y también a los demás, por supuesto, a todos los que pasáis por aquí.
Comencemos con todo lo que necesitamos para esta buena costumbre que asocian con la longevidad. Dicen que es una religión del arte de la vida, que hay que saborearlo mirando a las nubes y esperando la lluvia, que carece de la arrogancia del vino, del individualismo del café y de la inocencia del cacao, mientras que otras bebidas dan ansiedad, ponen los nervios de punta y te preparan para la guerra.
El té da unidad entre el anfitrión y el huésped, se crea corazón con corazón cuando se comparte una taza de té... te sientes una sola cosa con la naturaleza y encuentras la paz. Soshitsu Sen
El té da unidad entre el anfitrión y el huésped, se crea corazón con corazón cuando se comparte una taza de té... te sientes una sola cosa con la naturaleza y encuentras la paz. Soshitsu Sen
Colocaré las fotos que hice ayer en casa acompañadas de algunas citas y aforismos.
La primera taza humedece mis labios y garganta.
La segunda taza mitiga mi soledad.
La tercera taza busca en mis áridas entrañas miles de ideogramas absurdos.
La cuarta taza provoca una leve transpiración -todos los males de mi vida salen por los poros.
Y la quinta taza ya estoy purificado.
La sexta taza me transporta a los reinos de los inmortales.
Y la séptima taza -ah, ¡no puedo tomar más!
Sólo puedo sentir la brisa del fresco viento que levanta mis mangas.
¿Dónde está el Elisio? Déjame cabalgar en esta suave brisa para que me lleve bien lejos.
(Escrito por Lu Thun hace más de doce siglos)
Mi planta de menta fresca.
Carecer de té en una sobremesa es algo que perturba el orden del Universo.
Rudyard Kipling
Los nombres que recibe la palabra té son muy parecidos, en toda Asia se denomina cha, en Rusia caj, en India tschaj y en China ch´a. Algunos lingüistas sostienen que es posible que todos ellos vengan de la palabra "vitalidad", que en chino se pronuncia chi. Los holandeses aprendieron la palabra tay, que significa té en el dialecto de la provincia de Fukien; en Inglaterra e Irlanda se pronunció tay, luego derivó a tee y posteriormente a tea y té en castellano. En muchas lenguas europeas, esta misma palabra se utiliza para designar de modo genérico las tisanas de hierbas.
El Cha no yu es un exigente ritual que duraba en Japón unas cuantas horas para el que los anfitriones adquirían los utensilios más preciosos.
Las geishas aprenden los pasos exactos de la ceremonia en escuelas especiales.
Los misioneros jesuitas visitaron China y Japón en el siglo XVI y hablaron de una planta de sabor dulce que los nativos llamaban chai.
El proceso de la recolección es laborioso y requiere mucho trabajo pero si falta mano de obra y se sustituye por las máquinas, la calidad de este tipo de cosecha ya no es tan buena.
"Nunca encuentro una taza de té lo bastante grande o un libro lo bastante largo para saciarme". C.S. Lewis
La tradición de los "cuentacuentos" está muy arraigada en China, donde las teterías son visitadas por profesionales que ofrecen una bella narración a cambio de unas monedas.
CUENTO EL RICO Y EL POBRE
Existió en China un hombre muy rico, acostumbrado a los halagos de todos cuantos le rodeaban. Pero había una excepción: un hombre extremadamente pobre que nunca le había dedicado ningún halago, lo cual sumía al poderoso señor en la confusión.
Un día ordenó a sus criados que trajeran a ese hombre miserable ante su presencia y decidió tentarle así:
- Si te regalase la cuarta parte de mi riqueza ¿me adularías?
- Sería un reparto demasiado desigual para ser digno de mis halagos - respondió el pobre
- ¿Y si te diera la mitad?
- En este caso, ambos tendríamos lo mismo y no habría motivos para la adulación
Desesperado el rico intentó el último lance:
-¿Y si te entregase todas mis riquezas? ¿Qué harías entonces?
-Si yo tuviera una fortuna tan grande, ¿por qué iba a adularlo?
"La hora del té es un balneario para el alma. Dejas atrás tus preocupaciones y tu trabajo. La gente ocupada se olvida de sus ocupaciones. Tu estrés se disuelve, tus sentidos se despiertan.... Alexandra Stoddard
El teísmo es un culto fundamental en la adoración de lo bello entre los hechos sórdidos de la existencia diaria. Nos inculca pureza y armonía, el misterio de la caridad mutua, el romanticismo del orden social.
Okakura Kakuzo
Las casas de té están decoradas con extrema austeridad, primando las formas y la armonía de los colores sobre los detalles irrelevantes. Es necesario una atmósfera de calma y reflexión después de un día ajetreado, por eso está indicado para reconfortar los esfuerzos del día, puede ser un momento idóneo para la conversación relajada en familia o un momento oportuno para la soledad y el recogimiento:
- Un lugar modesto y apacible
- Acoger el momento
- Trato agradable y tranquilo con los amigos
- Cuidado y amor en la preparación
- Contemplación de objetos simples y hermosos
- Silencio.
En el Japón actual el código es muy riguroso, la conversación no debe ser sobre política ni otros temas que puedan dar lugar a polémica o incomodar a los invitados. Todos deberán abstenerse de alabar a ninguno de los presentes y el anfitrión estará atento de que la conversación siga por los cauces establecidos para el ceremonial o kaiseki nombre que se refiere a las piedras planas, calentadas al fuego, que los monjes apoyaban en su estómago para calmar el hambre durante las largas horas de meditación.
Cuando se vierta el líquido las tazas se llenarán de alegría y calor.
- ¿Quieres té?
- No, quiero romance. Quiero música. Quiero amor y belleza.
- ¿De verdad que no quieres té?
Woody Allen
Puede que una taza de té sea una taza de vida, un producto mágico, una bebida civilizada, la octava maravilla del mundo, haga morir de hambre al farmacéutico, mitigue los problemas, se beba con reverencia, avive la imaginación y lubrique la materia gris, se han dicho muchas cosas como que cada uno lo tome a la hora que quiera, antes o después de las cinco, con leche, con limón o con tostada. Puede que sea la bebida de los intelectuales, active al holgazán, relaje al estudioso, diluya las comidas de los que no hacen ejercicio, invada la cabeza y mantenga serena el alma. El té hace olvidar, solaza las noches, ameniza las tardes, es un pic nic interior, un viaje imaginario y un elixir de eterna juventud.
Recuerda el hervidor de té: siempre está con el agua al cuello, y ¡sin embargo silba! Anónimo
Los grandes romances empiezan con champaña y acaban con un té.
H. de Balzac
El jenjibre le da un sabor picante. En épocas frías se toma a diario para prevenir resfriados. Fue la especia preferida de los romanos y se menciona también en el Corán.
Hay mucha poesía y delicados sentimientos en una lata de té. Ralph Waldo Emerson.
"Le Palais des thés" es una empresa francesa con tiendas en todo el mundo, en París es un lugar de los más visitados por los turistas, éste me lo han traído de Estrasburgo, donde trabaja un amigo. Es una empresa preocupada por el medio ambiente y el desarrollo sostenible. Los equipos suelen desplazarse para conocer las plantaciones sobre el terreno y a sus trabajadores controlando que no trabajen niños, que la agricultura sea limpia, se controle la deforestación, los sueldos sean decentes y se respeten las normas de higiene y seguridad.
Le Palais des thés colabora con la Fundación Arthus Bertrand, un fotógrafo que dirige una reserva natural y que en el 2003 hizo un proyecto titulado "Seis mil millones de otros", en él se recopilaban testimonios de temas universales como el amor, la vida, la muerte, el odio, etc. además de otras actividades que reflejan sus inquietudes.
La calidad del té es una decisión que corresponde a la boca. Lu Yu
El té se bebe para olvidar el continuo estruendo del mundo. Tien Yiheng
Endulza pero no enmascara el sabor del té.
El amor y el escándalo son los mejores endulzantes del té. Henry Fielding
Las mujeres son como las bolsitas de té. No saben lo fuertes que son hasta que están en agua hirviendo. Eleanor Roosevelt.
