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sábado, 11 de junio de 2016

ABEJAS, INSECTOS SOCIALES


Las abejas, minúsculas, abundantes y organizadas sofisticadamente, ya hace tiempo que vienen sufriendo algunas enfermedades y trastornos derivados de la codicia humana.  A los pesticidas se le suma la telefonía móvil en las zonas contaminadas por las emisiones de las antenas, las abejas se desorientan y son incapaces de regresar a casa, han perdido la tradicional fortaleza de su sistema inmunitario y algunos apicultores modernos, han perdido también el amor instintivo que tenían por ellas, midiendo la vocación tan sólo a niveles de cosecha, producción y rentabilidad.

Antigua colmena valenciana.  Son de corcho y las costuras de enebro y sabina.

Conocemos personas vegetarianas que no toman huevos ni lácteos, pero que sin embargo no son veganas precisamente por... la miel.

Cartel que avisa de peligro


Este es un tema ya tratado en este blog y ya hemos dicho que estamos ante una actividad muy apreciada por el ser humano desde tiempos prehistóricos y sobre la cual se han escrito más libros que sobre ninguna otra práctica.

Observemos la foto superior.  La miel de encina es la miel producida por las abejas que liban la melaza que se desprende de las bellotas, como muestra la foto que hice en agosto pasado.  Esta miel sabe a cereal tostado y es de color ámbar oscuro, a veces casi negra, pero es espesa y muy rica en hierro

El colmenar debe situarse en una zona de buena floración, con buen acceso para vehículo pero alejado del camino y manteniendo las distancias que exige la ley, abrigado, por eso en la espalda del que estamos viendo hay una ladera que protege y corta vientos.




El hecho de que las abejas trabajen sólo sobre una especie de planta en cada viaje, las hace muy importantes en horticultura y en la producción de semillas.
Sólo tenemos que estudiar el color y el gusto de las mieles producidas por las abejas a partir de distintas plantas, para comprender la diferencia que existe entre el néctar de una planta y el de otra.

Esta fina capa que cubre el panal recibe el nombre de opérculo.

Parece haber una preferencia por la miel de color claro, existe un desconocimiento de las propiedades de la miel oscura y una mayor inclinación hacia la de romero. Tampoco estoy a favor de la mecanización de ciertos trabajos.

tarros de miel de romero.  Rica en litio y buena para la memoria.

Prácticamente la abeja autóctona desapareció a principios del siglo XX.  El reino Unido las importó de Holanda e Italia, las nuestras son mezcla de muchas razas a las que les cuesta aclimatarse a nuestro ambiente.



Un panal completamente sellado, es decir, no se ve la miel si no la cortas con el cuchillo.  Esto significa que ya está madura.



Un colmenar debe tener acopio de agua, y si escasea en los alrededores o en temporadas de intensa sequía, les proveeremos de agua colocando una bañera, lo mismo que cuando hace falta alimentarlas, les damos miel cristalizada en un frasco invertido o en bolsa de plástico que ellas perforan, también es recomendable un panal de miel sellado, siempre es mejor su propio alimento que un preparado de melaza y cerveza, vino con azúcar o harinas, también se utilizó en algún momento el azúcar blanco en forma de jarabe, se ha oído de todo pero no era lo adecuado.  De modo que es probable que la varroa y otras enfermedades guarden relación con el azúcar y la manipulación de una actividad que debe ser biológica en su desarrollo.



Prensa de miel.  La fotografía la tomé el año pasado  en el mes de junio, en un viaje a Morella (Castellón).  A la derecha es la miel de primavera de mi última cosecha



La prensa que hemos visto es bonita como curiosidad aunque a mí me parece mejor el centrifugado, puesto que no todos los panales están sin cría en el momento del corte, con lo cual una prensa no selecciona y acaba prensando a las larvas.



Si ampliamos podremos ver a la derecha la larva de una abeja reina, a la izquierda lo que llamamos jalea real fresca, el único alimento que recibe y el mejor, el que las hace fuertes y longevas.  Digamos que la jalea real es la leche necesaria para su crianza.  Una colmena decae en ausencia de la reina.
En otro momento os mostraré cómo se recolecta el polen, colocando unas pequeñas trampillas en la piquera de la colmena para que al pasar la abeja pierda su carga, es decir, los diminutos granitos de color anaranjado que se han ido depositando en sus patas.

El humo no las ahuyenta, las aturde. Hay quien enciende con hojas secas, con tomillo verde, con papel, con acículas de pino, alfalfa prensada, orujo de aceite, boñiga de caballo o tela de arpillera....



"El colmenero, ni perezoso ni laminero".  (Para los que no sois de Aragón, laminero es una persona golosa)

Lo más importante que sabemos en relación entre el mundo de las plantas y el de los insectos que revolotean de flor en flor, es que hay una transición desde la semilla a la flor y desde el huevo a la mariposa.




Mucho se está hablando de la apitoxina, es decir, el veneno que sirve de curación,  prevención o alivio de enfermedades, muy utilizado en las clínicas del dolor por ser más potente que los corticoides para dolores lumbares, cefaleas, esclerosis múltiple, enfermedad de Lyme, artritis, reuma, etc.

De ellas extraemos productos  dietéticos muy interesantes, han sido ofrendas de reyes, comercio entre Israel y Judea, usados en Egipto y mencionados en la Biblia.  Darwin al estudiarlas dijo que las colmenas son auténticas obras de ingeniería, higiénicas, estables y perfectas.

Propóleo.- previene infecciones y es revitalizante.  Volvamos a leer la palabra, "pro-polis" (protección de la ciudad) y hasta los barnices que utilizan los luthiers para sus afamados violines contien propóleo y ceras.
Polen.- aumenta nuestras defensas
Jalea Real.- aumenta nuestra energía, y se toma en cantidad muy pequeña colocándola debajo de la lengua para absorberla mejor.

El propóleo es una especie de resina que si te la llevas a la boca me recuerda a un caramelo masticable.  Unos lo califican de argamasa y otros de barniz, en definitiva, sirve de blindaje ante las vibraciones del exterior y las corrientes de aire.  En Europa lo obtienen del chopo. Las abejas lo utilizan para sellar las grietas, desinfectar la colmena y embalsamar a los insectos intrusos que no pueden expulsar por su gran tamaño (ratones o culebras), no es difícil ver cerca de un colmenar a un lagarto, que si bien se considera enemigo de las abejas, también se comen otros insectos que perjudican a la colmena, por tanto, debemos dejar a la naturaleza haga su función en equilibrio. 

Otra cosa sorprendente es la construcción de esa maravillosa estructura que es el panal, fábrica de tesoros


Para protegerse, el apicultor no debe usar perfumes, y debe llevar mono, preferiblemente blanco, guantes y careta. 

En las colmenas tenemos a la reina, portadora del elemento materno y también de la expresión de la vida sexual ya que en las obreras la vida sexual está más o menos suprimida.
Aunque en el exterior de una colmena se alcancen -17º, ellas mantienen la temperatura constante en el interior (entre 35º y 37º).

Quedan muchas preguntas que la ciencia no puede responder, las abejas son enigmáticas, no permiten que se conozca su forma de trabajo, y también es sorprendente su sistema de comunicación.

La reina vieja es la que sale de su celda para dejar  paso a la nueva reina que saldrá de su celda cuando ya esté formada, siendo la joven la que hará el vuelo nupcial, apareándose en el aire con el zángano más fuerte, el cual morirá al fecundarla, sabido es que los zánganos se cansan y abandonan por agotamiento, la reina nunca.  Sólo un apicultor experimentado sabe distinguir por su forma y tamaño a la reina entre miles de obreras.





Llega la primavera y la vida colectiva se suprime para fortalecer la vida separada, se vuelven menos estables y más móviles, toda actividad se modifica con las condiciones externas y las necesidades.
Porque el bienestar de un organismo no consiste en hacer lo menos posible, sino en poner todas sus fuerzas en actividad.

Previsora, constante, madrugadora,
inteligente, sabia, trabajadora,
en busca de sus flores sola se aleja
y su oscura colmena deja la abeja