ERES LO QUE ESCRIBES

sábado, 29 de septiembre de 2012

MI VIAJE A HUNGRÍA


Vean estas dos fotos:  El Parlamento de día y  más abajo el Parlamento de noche.

La diurna está tomada desde el Bastión de los Pescadores.  Es una colina donde se encuentra el Castillo de Buda y la iglesia de Matías, también está la estatua de Esteban I a caballo y siete torres que representan a las siete tribus que fundaron la ciudad.  Un lugar estratégico para contemplar los fuegos artificiales.
La foto nocturna del Parlamento iluminado está tomada paseando en barco por el Danubio, esta vista desde el río es inolvidable.


Las dos anteriores imágenes corresponden a la Galería Parisi de Budapest, se encuentra en la Avenida de Andrássy, tiene tres pisos de estilo neo renacentista. Allí se ubica la Librería Alexandra con amplia colección de novelas húngaras traducidas a distintos idiomas.  En el primer piso hay una elegante galería de arte de 700 ms. con pinturas, muebles, porcelanas, chimeneas, estufas y esculturas que no se ven en ningún otro lugar.  Hay también una cafetería, con sillones de cuero, música al piano y  una atmósfera poco habitual, de ella parece que emana el arte, la literatura y la poesía.


El Mercado Central llamado el Gran Salón parece en su exterior un palacio,  en el interior tiene una estructura metálica de carácter modernista.  Es el más grande de la ciudad y sirvió para evitar los problemas sanitarios que sufría la población a finales del s. XIX, en sus dos plantas encontramos puestos de souvenirs y regalos o alimentación donde reina la especia paprika (originaria de América, hoy imprescindible en la cocina húngara) y también el foie de hígado de pato.


Niños jugando en una fuente junto al Lago Balaton





La Puszta es una palabra húngara que significa desierto, llanura inacabable o antigua estepa al este del Danubio hoy con riego y convertida en tierra de cultivo.  Ayer fueron pastos y arena, hoy las acacias estabilizan las dunas.  Los jinetes "czitos" son expertos en el manejo del lazo, galopan como lo hizo el temible Atila.  Estuvimos en la finca de los hermanos Lázár, en Gödöllö a 35 km. de la capital; ellos han sido vencedores en 7 años consecutivos en la competición de enganche de coche de caballos.


En el Muelle del Danubio se encuentra el monumento en recuerdo a los fusilamientos realizados a los judíos por los miembros del partido fascista Flecha Cruz.  Son 60 pares de botas y zapatos, modelos años 40 e incluso calzado infantil, todos en hierro fundido y en los que suele haber flores y velas como ofrenda y recuerdo.  Los autores de este inquietante y conmovedor homenaje perpetuo son Gyula Pauer y Can Togay y lo hicieron hace 7 años.  Probablemente al no aparecer en ninguna guía son muchas las personas a las que les ha sucedido lo mismo que a mi, lo interpreté en un principio como un monumento a los nadadores, luego pudimos ver las inscripciones que están en hebreo, inglés y húngaro. Un paseo nocturno por la orilla del río sobrecoge al pensar que los judíos eran atados de dos en dos y con alambres de púas los llevaban caminando desnudos por la nieve desde el guetto hasta el Danubio y les hacían arrodillarse en el borde del río, tras disparar a uno con un tiro por la espalda, caían al río, uno arrastraba al otro....

                      

Durante la misa ortodoxa.  Las sonrisas inocentes de estas niñas que juegan y conversan, borran el dolor de la imagen anterior.
Elisabeth, emperatriz de Austria-Hungría más conocida por Sissi, uno de los personajes más fascinantes del convulsivo siglo XIX, así lo podemos leer en un libro que ya por entonces iba en su séptima edición al año de publicarse,  gracias a la costumbre de anotar las fechas, he sabido que lo leí en el año 1994, es de la editorial Planeta,  su autora es nada menos que Ángeles Caso y pertenece a la colección "mujeres apasionadas"  
Casada a los 16 años, admiradora de las repúblicas, mujer libre perseguida por la maledicencia,  inconformista y rebelde, madre de trágico destino y con una corte con la que no llegó a entenderse.  Viajaba por Europa, leía y escribía sin descanso y amaba la naturaleza y a los caballos. Tenía 61 años cuando fue asesinada por un joven de 25, un obrero, pobre, anarquista y loco que soñaba con matar a algún notable personaje, condenado a cadena perpetua se ahorcó con su cinturón en su celda. 

De las palabras de ella extraigo este fragmento:  "Quisiera convertir en pan la mugre de los miserables, en salud el dolor de los enfermos y en gozo la pena de los desdichados.  Pero tan sólo soy Elisabeth, mis trenzas se deshacen apenas las he peinado y mi corazón sufre a menudo, entonces escribo poemas para echar fuera la congoja que me invade cuando oscurece. Quiera Dios ampararme en los años por venir, del miedo y de la maldad, que él mantenga limpia mi mirada, altivo mi ánimo y serena mi frente".


Los candados del amor han traído mucha polémica a ciudades donde las autoridades los prohíbe, se dice que los enamorados los enganchan en farolas, puentes o rejas y el peso llega a ser tan considerable como para hacer peligrar la estructura del mobiliario urbano.  Esto se debe a un libro de Moccia, escritor italiano a favor de esta moda en la que se escribe el nombre de la pareja y una vez entrelazados se cierran.

La Sinagoga. Es la más grande de Europa y la segunda del mundo después de la de Jerusalén. Cuenta con una capacidad para 3000 personas y está edificada en lo que fuera frontera del ghetto de Budapest, en él murieron 2000 personas que están enterradas en el cementerio de la parte trasera.

Este puente de la libertad fue llamado de Francisco José.  En él hay aves turul, un pájaro mitológico húngaro presente en las leyendas y en los escudos de armas. 
La podíamos denominar "la lista de los justos", encabezada por Wallenberg, que fue secuestrado por las tropas soviéticas el 17 de enero del 45 después de salvar a miles de judíos condenados a muerte por el nazismo. Su destino es un misterio aún. 

 Le sigue Ángel Sanz Briz, natural de Zaragoza, diplomático español que ayudó a salvar la vida de muchos judíos húngaros, como nos recuerda la película "El ángel de Budapest".  Nos honra que de esta tierra haya salido el "Schindler" español. 
En esa placa figuran los nombres de obispos, trabajadores sociales, funcionarios, personas que proporcionaron papeles de trabajo, alimentos y asistencia médica, que emitieron cartas de protección, que ubicaron a niños y huérfanos, que rescataron a miles de judíos de una muerte segura, que alquilaron casas para los refugiados, organizaron escuelas y orfanatos, protestaron sin éxito ante las autoridades, hicieron pasaportes falsos y no pudieron soportar ver a la gente marcada como animales. Todos ellos estaban convencidos de que hacían lo que tenían que hacer, pensaron que ese era su deber y no negaron a nadie la ayuda cuando la pedían, a pesar de arriesgar su propia vida, alguno consiguió sobrevivir y otros fueron asesinados tanto por los nazis como por el ejército rojo.  Por esa ayuda desinteresada a la Humanidad merecen estar entre los justos de las naciones.


El árbol de la vida es una escultura en memoria a los mártires.  La costeó en su mayor parte el actor Tony Curtis, hijo de un judío de Budapest.  Es un sauce llorón, cada hoja de metal lleva el nombre de una persona fallecida en el holocausto.  Se encuentra detrás de la Sinagoga.
Cuando los hebreos salieron de su tierra Judea e iban  al exilio, el lamento lo hacían cerca de los "sauces llorones" en los ríos de Babilonia.  Así dice el salmo 137


 LA TARTA DEL AÑO EN HUNGRÍA. (tal como se lo prometí se la dedico a Sussana, del blog de cocina "En roc a la cuina"






Es de manzana y semillas de amapola.  Me gustaría aclarar que dichas semillas se utilizan en repostería y que no guardan relación con el opio, aunque son de la misma familia, el opio se extrae de la resina de la adormidera, una flor muy parecida a la amapola común.  Las semillas de amapola que se compran en la herboristería no tienen ningún efecto.  Dicho esto vayamos con los ingredientes.
Lleva huevos, azúcar, vainilla, almendras molidas, semillas de amapola, zumo de limón, ron, manzanas ácidas, harina, levadura en polvo y canela.  De esta en concreto no sé la receta con exactitud pero he visto que  hay muchas variantes y lo que sí sabemos es que proviene de los Países del Este.


La estructura del espacio interior de esta iglesia de madera especialmente la bóveda nos revela el ingenio de sus constructores, un ejemplo excepcional de la arquitectura vernácula religiosa, fruto del intercambio entre la religión ortodoxa y el gótico.  Nos muestra un nivel más que notable de las habilidades artesanales y probablemente la presencia cercana de bosques.

                     
El museo Cifrapalota de estilo art nouveau, elegante y decorado con azulejos fue una casa de vecinos y hoy contiene en  su interior una colección de obras contemporáneas de artistas húngaros.

Aunque no dispongo de fotografías, es recomendable  después de un viaje cansado acudir al Balneario Széchenyi, la publicidad lo presenta con ancianos jugando al ajedrez en el agua, es muy bonito, limpio y con amplio horario, uno de los más grandes de Europa y de estilo neogótico, una reliquia arquitectónica que tiene 15 piscinas, 3 de ellas al aire libre y 12 pequeñas en el interior, con saunas y sala de masajes, se puede estar a la luz de la luna y de las maravillosas farolas, en la piscina y a 37º.  

Sería muy largo hablar de todas las bellezas de Hungría pero sí puedo decir que son muchos los rincones en los que se percibe un leit motiv que impregna de sorpresas el paso por este país. 
Espero sea de vuestro agrado esta entrada.

domingo, 23 de septiembre de 2012

UN SUEÑO EN OTOÑO

OTOÑO. Las fotos son de esta mañana en mi balcón.
Bodegón en mi cocina.  Granadas, un fruto de otoño.


Ayer el termómetro marcaba una buena temperatura.

El día me inspiró un texto que he garabateado en mi agenda y que he titulado "Un sueño en otoño".



Cuanto más avanzo hacia el sur, más se acentúa la sequía entre espartales y chumberas, el viento de "lebeche" nos trajo una tormenta de arena. Entre el vaivén del tren, una zona desértica me deja ver sólo un instante el mar.  

Cuando la brisa marina se adueña de la tarde y hace rendirse al sol, subo a la parte más alta de la ciudad en busca de las torres que me guían, ellas se elevan erguidas y orgullosas entre estrechas callejuelas, aparecen y desaparecen  igual que  las terrazas  en  las que prenden las ropas a secar.  



Voy contando las fuentes circulares de desgastada piedra, todas ellas de cuatro caños y agua excelente, al llegar a la ermita me encuentro a los restauradores en la minuciosa tarea de pintar los frescos del techo.  En la puerta me espera un banco de azulejos sobre el que se desparraman las azaleas, su asiento me invita a un íntimo reposo, dejo correr el tiempo viendo a las palomas picotear el pan con singular avidez mientras alguien me explica los secretos de las hojas del tabaco y me hace perder el miedo a las langostas cuya plaga nos invadió aquel verano.


Me siento junto a un músico que toca su violín bajo los soportales, tañen las campanas, los sonidos me cautivan...  Al llegar a una alberca enmarcada en una plaza recóndita y placentera, oigo las risas de los que se bañan para aliviar el calor, es la hora en que los grajos buscan  la cara oculta de una torre en sombra, lentamente voy mojando mis pies en las heladas aguas, con la vista fija en  quienes se atreven a nadar en ella. 


Nada me impide que al cerrar los ojos me recree en la capilla de una de las almenas del castillo, las vistas desde el campanario, las azoteas de un pueblo blanco, la hermosura de una tierra que mirándola desde arriba parece única en el mundo, al contemplarla siento que aún es posible hacerse idea del vacío y la soledad que la hace tan dulce.


Los robustos acantilados de caliza se ciernen sobre la hondonada, de inmediato se oye gritar un nombre de mujer: ¡Lola! y el eco repite nuevamente mi nombre: Lola, hola, ola, la, la..


Despierto de una siesta al abrigo de una piedra cubierta de musgo, me rodean verdes y frescos helechos que forman un tupido manto entre los pinos y los espinos ahora sin flor.



Flores que hipnotizan,  fruta fresca y el aroma del cacao recién hecho que llega flotando desde la cocina. Desde mi mundo privado y en la paz interior de este domingo. Buenos días a todos.

viernes, 14 de septiembre de 2012

VOLUNTARIADO EN CUBA (TERCERA PARTE)


Antes de comenzar y para no cansar demasiado con largos textos, he seleccionado algunas fotos y con ellas pienso terminar la trilogía cubana de un país donde crece la palma.  Quiero dar las gracias a las últimas personas que han venido y se han quedado como seguidores, a quienes no he podido agradecer su paso por aquí.  Si es verdad, que en otro tiempo mis entradas eran más frecuentes,  iba tan rápido que algunas de ellas, pasaron a tal velocidad que hoy siguen sin comentarios. Sé quienes sois cada uno de vosotros, en un bloc anoto el nombre de cada bitácora, la identidad de su autor y el correo si lo hubiera, puedo aseguraros que os leo aunque no comente y que siempre visito y correspondo a quien ha tenido la gentileza de regalarme unas palabras, las cuales son siempre un don generoso  que imprime cariño en la comunicación.  Dicho esto espero que os gusten las imágenes de hoy, dicen que en Cuba la soledad está solitaria y ese lujo humano es su mayor riqueza.

Foto 1 .- En La Habana Vieja hay muchas galerías de arte, allí, frente a la Bodeguita, hice la foto a este magnífico artista que podéis ver sentado en el suelo. También a lo largo del Paseo del Prado podemos encontrar caballetes, óleos, clases al aire libre y muestras colectivas de pintores, gracias a ellos esa zona céntrica de la ciudad cobra vida.

Foto 2.- ¿Lo reconocen?.  Es la escultura  de un bailarín español y universal muy querido en aquella tierra, Antonio Gades.  A su muerte pidió que sus cenizas fueran enterradas en el Panteón Nacional en La Habana.
Foto 3.- Soldados vestidos de la época en la Fortaleza de la Cabaña.  Todos los días del año, a las 9 de la noche se puede ver la ceremonia del cañonazo, era la hora en que en otros tiempos, se cerraban las puertas de la muralla.  Allí estuvimos esperando que anocheciera, en silencio y escuchando el redoble de tambores.





Foto 4.- Vean esta ceiba grande y frondosa.  Era el árbol más grande del bosque que existía en el Puerto de La Habana y resulta que la ceiba es un árbol mágico, de leyendas, ligado a lo transmundano.


Foto 5.- Estas son las palabras de Jilma Madera, un escultor que hizo en mármol de Carrara la escultura del Cristo que pesa 320 toneladas y tiene 60 metros de altura.  Hasta allí subí pero no fue posible fotografiarlo por encontrarse en restauración y con  parte de la cabeza cubierta de andamios.  Desde arriba podemos ver esta preciosa panorámica de La Habana. (Foto 6)




Foto 7.- Un mojito preparado en "La Pérgola", en la calle del Obispo.  El camarero lo preparó con hielo, ron, hierbabuena, azúcar, lima y soda. 
 Observen el reciclaje de esa mesa hecha con latas de refrescos.
Foto 8.- Artistas del celuloide, grandes literatos y músicos han pasado por La Bodeguita del Medio.  Dijo Hemingway lo que pueden leer en la foto de abajo: "Mi daiquiri en el Floridita y mi mojito en La Bodeguita" (Foto 9)


Foto 10.- Entre la exuberante vegetación se encuentra esta espectacular fuente, es La fuente de las ninfas en El Tropicana, la vemos en el exterior del que fuera casino y sala de espectáculos de las mejores del mundo.  Habría que ver a Xavier Cugat y su orquesta en aquellos tiempos.  
Dimos la vuelta a la fuente, bajé del coche, hice la foto y partí.
Foto 11.- Cuba moriría sin la música, tiene su expresión propia, la mezcla franco-haitiana, la canción italiana, la danza española y el ritual  africano, forman estilos y géneros  absolutamente geniales.  Ahora que recuerdo, la guitarra típica cubana se llama "Tres"


Foto 12.- Entre todos sus estilos se encuentra, el son, la guajira, la habanera, el nengón, el danzón, el punto, la clave y muchos más.  El grupo que aquí ven, especialmente el que lleva las maracas cantaba unas coplas pícaras, cargadas de doble intención.  Muy bien definido por quien  dijo: son de verdosa hilaridad.  Un ejemplo: "Yo vi una niña lavando un par de medias azules y se le metió una rana, entre el domingo y el lunes."  Claro que el doble sentido lo pone quien lo oye y todavía mejor si hay damas jóvenes o pepillas (señoritas españolas) a las que cortejar sin pudor.  Son auténticos trovadores improvisando sus historias.


Foto 13.- Exposición colectiva de artistas cubanos.


Foto 14.- El Capitolio



Foto 15.- Subí a contemplar la ciudad de Holguín desde La Loma de la Cruz o antiguo Cerro del Bramadero, el 3 de mayo los peregrinos suben sus 450 escalones de rodillas a modo de promesa religiosa.


Foto 16.- Huellas del caballero andante  en su batalla contra los molinos, los cuales están hechos de desecho de chatarra, el resto de la composición es de cemento.  El autor, un joven escultor de la ciudad de Holguín.





Foto 17.- Dígale a su pareja "te amo" durante un recorrido romántico en elegante carruaje, así dice la publicidad que te habla de relajarte, de escuchar los latidos del casco y de disfrutar apaciblemente  de la ciudad.


Foto 18.- Fachada barroca.  En esta plaza de la Catedral merece la pena sentarse un rato a descansar y contemplar el entorno. Más tarde se hizo de noche y una voz clara y potente cantó una canción que dice:  "Vienes quemando la brisa, con soles de primavera, para plantar la bandera, con la luz de tu sonrisa..."


Foto 19.- Cerca del zoológico se encuentra este grupo escultórico, una triada de ciervos al que llaman "los venaditos del parque".  Son de la escultora Rita Longa


Foto 20.-  Confluencia de la calle de Los Mercaderes con la calle Empedrado.  
Esta casa colonial alberga el Museo de Arte Colonial, tiene un patio central rodeado de galerías, arcos y techos de madera tallada.
Foto 21.-  Esta es la fachada frontal del gran teatro, la sede principal es el Auditorio García Lorca.  Recordemos que Cuba tiene un Ballet Nacional espléndido.

Aquí  dejo las imágenes de este país hospitalario, con apetito de vivir, que vive el carnaval y habla con fluidez y dulzura, ni que decir tiene que no hay en él un prototipo físico, tiene un color que va desde el blanco de la nieve al negro del carbón lo mismo que se extiende desde la orilla del mar a las montañas. Digo adiós a un pueblo mestizo que come malanga frita, congrí, chícharos, fruta bomba porque en Cuba decir papaya tiene otra connotación... y cultiva en su tierra plantas de tabaco del tamaño de un hombre.  Las entrañas de este pueblo están llenas de esperanza, tantas veces oprimidos, tantas veces supieron renacer lo lo más hondo de la tierra, este pueblo sabe sostener firme su dignidad y no sucumbe a las promesas halagüeñas de un futuro fácil, siempre queda en ellos un resto fiel, porque nunca le han faltado gentes capaces de revitalizarla, nadie parece usar el inútil método de la aflicción y yo me he dado cuenta de que para que muchas cosas menos gratas sean provechosas, es necesario entenderlas.

"Creí que mi último viaje
tocaba a su fin,
gastando todo mi poder;
que mi sendero estaba ya cerrado,
que había ya consumido
todas mis provisiones,
que era el momento de guarecerse
en la silenciosa oscuridad.
Pero he visto que tu voluntad
no se acaba nunca en mí.
Y cuando las palabras viejas se caen
secas de mi lengua,
nuevas melodías estallan
en mi corazón,
y donde las veredas antiguas
se borran
aparece otra tierra maravillosa."

RABINDRANATH TAGORE